Reorganización impositiva: una herramienta útil cuando se deben concretar separaciones societarias

Permite evitar el pago de impuesto a las ganancias, al valor agregado y a los ingresos brutos

31/08/2017 | 12:09

En algunas oportunidades, los miembros no desean continuar perteneciendo a una sociedad y pueden optar por vender su interés accionario; también pueden incorporar capital en el caso contrario.

Una separación puede desarrollarse por medio de la venta de acciones, para el caso de una sociedad anónima, o por la venta de bienes, cuando se trata de una sociedad simple.

Tanto las ventas de acciones como de bienes se encuentran gravadas por impuestos. En el caso de acciones, se tributará el 15% por el resultado de la venta. Por otro lado, si se transfirieran bienes, se aplicará, por el resultado de dicha venta, el impuesto a las ganancias que corresponda y el impuesto al valor agregado si estuvieran alcanzados. Además, a nivel provincial podría corresponder el impuesto sobre los ingresos brutos, para el caso de bienes de cambio.

 

Una herramienta valiosa: la reorganización impositiva

Sin embargo, existe la posibilidad de realizar estas transferencias de acciones o de bienes sin el pago de impuestos por medio de una reorganización impositiva.

Las reorganizaciones entre empresas constituyen una de las tantas herramientas de planificación fiscal que existen y que el sector agropecuario debe conocer.

La gran importancia deriva en que las transferencias de activos y de pasivos entre las empresas que se reorganizan no se encuentran alcanzadas por impuestos. A modo de ejemplo, cuando se transfieren de una a otra los stocks ganaderos no se genera el nacimiento del hecho imponible en el impuesto a las ganancias, en el valor agregado ni en ingresos brutos.

Sin embargo, ésta no es la finalidad principal de una reorganización. El motivo fundamental por el que dos o más empresas deciden reorganizarse es la continuidad de la explotación, ya sea en forma unida o separada, para lograr, por ejemplo, incrementar resultados, reducir costos o ganar mercados.

Es decir, empresas con iguales o distintos socios pueden aunar esfuerzos y lograr crecimiento. De no realizarse esta unión por medio de la herramienta de reorganización impositiva, se tratará de venta de una a otra, con el consiguiente pago en los tributos respectivos.

 

Alternativas

De acuerdo a lo expuesto, las empresas podrían lograr crecimiento por separación (escisión) o por unión (fusión).

Una escisión implica que una sociedad se divide para formar nuevas sociedades. Tal es el caso de una empresa agrícola ganadera que los socios deciden escindirla en una sociedad agrícola y en otra ganadera.

Caso contrario sería el de la fusión, en la que dos o más empresas se integran en una de ellas o en una tercera sociedad.

 

Requisitos para la reorganización

Para que la reorganización tenga éxito deben cumplirse todos los requisitos que enumeran las leyes. De no contemplarse, la misma quedará sin efecto.

Además, de no ser aprobada por el Fisco por falta de cumplimiento de alguno de los requisitos, la situación no se retrotrae al momento previo de la reorganización, sino que la operación se considerará venta, con las consecuencias lógicas del pago de los impuestos respectivos más sus intereses.

Es importante que esta herramienta de planificación fiscal sea considerada, sobre todo en épocas de bajas rentabilidades, donde el esfuerzo conjunto de dos o más empresas puede lograr un crecimiento para ambas.

 

Fuente: Alejandro H. Larroudé. Barrero & Larroudé