La suba de las tasas de interés y de las tarifas complicarán a las empresas

Se verán particularmente afectadas las economías regionales

08/11/2017 | 2:01

El Banco Central subió la tasa de interés de corto plazo al 28,75% anual para combatir la inflación. El desvío que enfrenta el Banco Central frente a lo que espera el mercado es considerable: la meta del Banco Central para 2017 era del 17% anual y la inflación no será menor al 23%. Para 2018 la meta es del 10% anual con un posible desvío de más o menos 2%, mientras que el mercado espera 16%. Es claro que con el actual escenario monetario la inflación no baja y se convierte en crónica. Por eso se procedió a subir fuertemente la tasa de interés y “disciplinar” la inflación a niveles más bajos.

Por otro lado, el Banco Central dejará de obligar a los bancos a otorgar créditos a tasas subsidiadas durante 2018. El proceso se hará en forma gradual: para enero deberán prestar el 16,5% de los depósitos en créditos subsidiados y desde ese momento en adelante la obligación bajará 1,5% todos los meses, para llegar a diciembre de 2018 con estos créditos eliminados de mercado. Es decir, no habrá más dinero barato en el mercado. Frente a ese escenario, probablemente las empresas deberán pasarse a créditos en dólares, con tasas más razonables.

Sin embargo, se necesita que las tasas en pesos bajen. Con este nivel de tasas de interés será muy difícil transitar el verano porque en diciembre subirán muchos insumos básicos, en especial la energía eléctrica y el gas. Esto es un golpe letal para las pymes, porque les aumentan los costos de los insumos básicos y se encarece el financiamiento.

 

Emisión de pesos

¿Porque estamos tan lejos de la meta de inflación? Porque desde junio de 2017 en adelante se aceleró el gasto público y la emisión de pesos ante las elecciones legislativas.  Se inyectó mucho dinero al mercado para poder ganar las elecciones en Buenos Aires.

En junio de 2017 Cristina Fernández le ganaba a Cambiemos por 7 puntos de diferencia en la provincia de Buenos Aires y en octubre el oficialismo terminó ganándole por 4 puntos.

Haber remontado 11 puntos es una verdadera hazaña, pero eso costó mucho dinero, y el Gobierno no puede sostener las metas previas a semejante gasto. Fue el dinero mejor gastado, pero hoy se debe reformular el programa. Si no lo reformulan el ajuste será muy grande y ya se está viendo con una tasa del 28,75% anual de corto plazo y un dólar planchado que seguirá complicando las exportaciones.

 

Dólar estable

Con las nuevas tasas de interés es difícil pensar en una devaluación; es más probable un tipo de cambio estable. Además, el presidente del Banco Central dijo que durante el verano seguirá la política de tasas altas para tener una inflación baja. Por esta causa, en 2018 será imposible sostener un proyecto de inversión con préstamos en pesos; se tendrá que realizar con capital propio o con préstamos en dólares con tasas sustancialmente más bajas.

 

Conclusiones

-El Gobierno apuesta a bajar la inflación aumentando la tasa de interés. Induce a que los argentinos vendan dólares y se pasen a pesos. Para quienes tienen excedentes, la mejor inversión es colocarse en Lebac en pesos.

– En este escenario, difícilmente las acciones puedan tener recorrido alcista; el peor enemigo de la Bolsa es la tasa de interés. Hoy, con una colocación en Lebac, se recupera el dinero en apenas tres años y algunos meses; no hay acción que pueda mostrar este recupero de inversión.

– Los inversores pueden salir de plazo fijo y colocarse en fondos comunes de inversión, que no son alcanzados por la renta financiera. Los agentes de Bolsa también podrán tomar dinero en caución a tasas muy atractivas y tampoco pagan la renta financiera, con un plazo fijo a 7, 15, 30 o más días.

– Sin crédito subsidiado, tasas altas y un dólar planchado las economías regionales estarán en problemas.

 

Fuente: Salvador Di Stefano