Cómo atenuar perjuicios en la venta forzosa de hacienda por inundación

Se puede tramitar la exención del impuesto a las ganancias de la operación

27/05/2017 | 4:01

Actualmente distintas zonas del país como Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires,  están siendo perturbadas por inundaciones que  muy negativamente el resultado económico de las empresas agropecuarias.

Si bien existen coberturas por medio de seguros, no es menos importante la consideración de la herramienta prevista en la Ley de Emergencia y Desastre Agropecuario para atenuar el impacto negativo en el caso de la empresa pecuaria,  denominada: venta forzosa.

En muchos casos, debido a la condición extrema en que se encuentran las empresas, deben salir a vender parte o toda la hacienda que se encuentra en el campo.

En la propia Ley 26509 de Emergencia y Desastre Agropecuario, con la finalidad de atenuar las pérdidas económico-financieras que provocan estos fenómenos, prevé una disminución en la carga tributaria por medio de la figura de la “Venta Forzosa”.

Cuándo se considera venta forzosa

Se considera que existe venta forzosa cuando se excede la venta, en cantidad de cabezas, de las efectuadas en promedio en los dos ejercicios anteriores al ejercicio en que se declara el estado de Emergencia o Desastre agropecuario.

Al aprovechar la figura de la venta forzosa de hacienda, se podrá deducir, en el balance  impositivo para el cálculo del Impuesto a las Ganancias, el 100% de los resultados de aquéllas.

Es fundamental tener presente que esta deducción del 100% se computará en los ejercicios fiscales en que las ventas hubieran tenido lugar, siempre y cuando mediare declaración de Estado de Emergencia o Desastre Agropecuario en la jurisdicción provincial donde se desarrolla la actividad principal y, obviamente, contando con la adhesión por parte de la empresa.

Tramitación

El productor pecuario que utilice dicha herramienta, deberá cumplir lo siguiente:

  • Reponer, como mínimo, el 50% de la cantidad de cabezas vendidas forzosamente de la misma especie y categoría, a más tardar al cierre del cuarto ejercicio, contado a partir del ejercicio en que finalice el período de Emergencia o Desastre agropecuario.
  • Mantener la nueva existencia por lo menos dos ejercicios posteriores a aquel en que debe efectuarse la reposición.

Conclusiones

Es fundamental que la empresa afectada por cuestiones climáticas posea el certificado de Emergencia o Desastre Agropecuario, al efecto no sólo de poder aprovechar el diferimiento o eximición de impuestos planteados en la propia Ley 26.509, sino para poder utilizar los beneficios derivados de la venta forzosa de hacienda en el impuesto a las ganancias.

Alejandro Larroudé. Horizonte A

Barrero & Larroud