Cuál es el futuro de la ganadería argentina

Todos los datos para prepararse para los cambios que se vienen

11/06/2017 | 1:23

La cuestión tecnológica en ganadería en nuestro país presenta dos facetas. Por un lado se encuentra la de la adopción de las tecnologías disponibles. En este sentido, el sector ganadero de la Argentina muestra una importante brecha entre los productores que adoptan la tecnología probada y aquellos que no. Las razones para la brecha de adopción son múltiples. Las más frecuentemente mencionadas son el desconocimiento, la falta de capacitación y la necesidad de financiamiento. Sin embargo, existen otras razones con, al menos, la misma importancia, tales como la falta de infraestructura para facilitar la implementación, ausencia de operarios idóneos, e incluso, que el propio productor tenga una función objetivo diferente a la de aumentar la productividad de su rodeo.
Por otro lado, se encuentran las nuevas tecnologías en desarrollo, tanto en nuestro país como en otros. Estos desarrollos pueden generar una tensión que aumente aún más la brecha tecnológica; sin embargo, son el camino para lograr una ganadería competitiva en el mundo. La brecha se deberá reducir aumentando los mínimos, pero nunca limitando la tasa de aparición de nuevos desarrollos. En este capítulo no se discutirá sobre la brecha tecnológica, sino que se tratarán algunos ejemplos de estos nuevos desarrollos tecnológicos, actuales o potenciales, y que pueden estar disponibles para 2020.

Un cambio importante en el foco del desarrollo tecnológico es que el énfasis dejó de estar exclusivamente en aumentar la eficiencia del proceso productivo, para incorporar los objetivos de mejora del producto y de reducir los impactos del proceso. Anticipar el futuro de la tecnología ganadera es como mirar una ecografía: no es nítida, pero se pueden definir rasgos generales de lo que ocurrirá en los próximos tiempos.
Nutrición y alimentación

En este ítem, las investigaciones actuales se enfocan en el impacto de la nutrición en el largo plazo. En los próximos años se incorporará al manejo el concepto de programación fetal, el cual considera la influencia de la nutrición de la vaca preñada sobre la performance del ternero en gestación. Investigaciones en el extranjero y en nuestro país indican que, durante la gestación, se afectan las características productivas, el desempeño reproductivo futuro, la calidad de la carne y el desarrollo del sistema inmunológico de los animales.
La nutrición temprana de las vaquillonas de reposición también tiene un impacto relevante sobre la eficiencia productiva a lo largo de la vida útil del vientre (por ejemplo, mayor proporción de hembras jóvenes con al menos seis celos antes del entore a los 15 meses, y más probabilidad de preñez temprana). Estos nuevos conocimientos justificarán modificaciones en el manejo de la alimentación del rodeo.

Para los sistemas de engorde, los aditivos en la alimentación, tales como los aceites esenciales, permitirán mejorar la eficiencia de conversión y reducir la emisión de metano, reemplazando los antibióticos ionóforos para aquellos mercados en donde esté restringido su uso. Por otro lado, es esperable la disponibilidad de enzimas en formatos comerciales que permitan mejorar la calidad de los ensilajes, lo que reducirá la emisión de gases de efecto invernadero y mejorará la eficiencia productiva.

Mejoramiento genético
En este tema es esperable un cambio cualitativo en dos dimensiones: en la evaluación de los animales y en la capacidad para diseminar los superiores.

La evaluación de los animales va a incorporar la eficiencia de conversión del alimento. Esto permitirá conocer si un animal más pesado a cierta edad se debe a que come más o a que es efectivamente más eficiente. A través de la genómica sería posible detectar en el futuro animales más eficientes a muy temprana edad, sin necesidad de pasar por las instancias de evaluación.

La fecundación in vitro es una tecnología que si bien está ampliamente probada, en la Argentina ha tenido un tímido crecimiento, en comparación con países como Brasil, donde se transfieren anualmente cientos de miles de embriones fertilizados de este modo. Esta tecnología, en conjunto con la evaluación genómica, permitirá rápidamente difundir animales superiores en las diferentes regiones del país.

Levantando la mirada más allá de 2020, es posible imaginar animales cuyo genotipo es evaluado al nacer. A los animales detectados como superiores en los caracteres deseados (por ejemplo: eficiencia de conversión, calidad de carne, conformación), se les extraerá semen y óvulos antes de la pubertad y se generarán embriones por fertilización in vitro que luego serán transferidos a vacas receptoras. Esto permitiría una reducción enorme en los tiempos entre generaciones y una gran aceleración del mejoramiento genético.

Sistema de producción
En los últimos años se enfatizó la mirada del sistema de producción completo en contraposición a la de actividades individuales. Es esperable que en los próximos años se profundice la influencia de la mirada sistémica sobre la actividad ganadera.

La visión sistémica reconoce la complejidad en el sistema productivo. Esto implica considerar las diferentes actividades de manera integrada, con indicadores que informen el estado de estos procesos, que permitan evaluar los impactos de las decisiones tanto en términos económicos como ambientales y sociales, y que representen la dinámica de estos indicadores a través del tiempo.
La búsqueda de interacciones positivas (o sinergismos) entre procesos y actividades, como la integración entre agricultura, forestación y ganadería, y la mayor comprensión de los impactos del sistema ganadero y de las decisiones empresarias, deberán estar basadas en datos. Por lo que es esperable que se incorpore una nueva generación de métodos de medición y sistemas informáticos con modelos matemáticos que nos permitan integrar rápidamente toda la información.

El manejo preciso de esta complejidad requerirá la elaboración de manuales de procedimiento. Estos manuales podrán ser específicos para cada establecimiento, pero estarán basados en los Manuales de Buenas Prácticas Ganaderas, que estarán validados no solo por los técnicos, sino por la comunidad de interesados. Por un lado, estos manuales permitirán hacer más eficiente los procesos, más efectivo el trabajo, estandarizar la comparación y facilitarla, y acelerar la curva de aprendizaje de los operarios. Por otro lado, también permitirán mejorar cuestiones tales como el bienestar animal, el impacto ambiental y la calidad del producto; con esto se mejorará la percepción social de la actividad.

Gestión del conocimiento
Como en la gran mayoría de las actividades productivas agropecuarias, el gran cambio esperable en los próximos años es la sobrecarga de datos, debido a la proliferación exponencial de sensores que nos proveen información de diferente tipo y calidad.

Hay coincidencia entre los especialistas en que, en temas de software y hardware, en los próximos años existirá un gran desarrollo de herramientas que permitirán mejorar la forma en que se hacen las cosas. Todo apunta a recolectar más datos, a generar más información y a poder transformar esta última en decisiones.

Es necesario acompañar el desarrollo de estos sensores con investigaciones biológicas y sistémicas que permitan direccionar el desarrollo e interpretar los resultados.

El desafío consistirá, por un lado, en tener más datos de cada animal y de cada pastura individual, registrados automáticamente, incluyendo el peso de los animales, su temperatura, la biomasa forrajera y su composición. Por otro lado, hay que transformar todos estos datos en aprendizaje y finalmente, en decisiones. Los modelos matemáticos cumplirán un papel crucial en este proceso.

Fuente: Ing. Agr., Dr. Rer. Agr. Cristian R. Feldkamp. Manual del Ganadero de Colombo y Magliano SA.