Cuáles son los factores que explican la alta productividad maicera de Estados Unidos

Los agricultores aplican un completo paquete tecnológico

15/09/2017 | 7:00

 

En un reciente número de la revista Farm progress se enumeran los factores que explican los altos rendimientos obtenidos por los productores de maíz en Iowa, Illinois e indiana. Si bien el escenario productivo de los farmers es distinto al de los agricultores argentinos, algunos principios universales tienen posibilidades de aplicación en nuestro país. A continuación una síntesis del artículo.

 

Es necesario producir muchas espigas pesadas por hectárea

Este objetivo requiere la siembra en fecha de híbridos de alto potencial, con un adecuado stand de plantas por hectárea y correcta nutrición. En la elección del híbrido hay que considerar su resistencia a sequía y calores, la adaptación a suelos con limitantes, el vigor de la semilla y la resistencia a enfermedades e insectos.

En EE. UU. enfatizan la necesidad de obtener una correcta polinización y para ello llegan a sembrar dos híbridos con diferentes fechas para este proceso en líneas alternadas. Las diferencias entre los momentos de polinización no deben ser mayores a dos o tres días.

Para obtener muchos granos pesados, los técnicos recomiendan planificar un largo período de llenado, evitando los factores que juegan en contra de este proceso. Entre ellos destacan la falta de nutrientes, el ataque de enfermedades e insectos, la sequía y los días calurosos.             

 

Ubicar la semilla en la profundidad adecuada

Para los suelos de Estados Unidos recomiendan no excederse de cinco centímetros como criterio general para obtener emergencia uniforme, aunque esta recomendación debe tener en cuenta la humedad y la temperatura del suelo. Mayores profundidades retrasan la emergencia y siembras más superficiales dan como resultado raíces débiles.

 

Adaptar la densidad de siembra a cada lote

Al calcular la densidad de semilla a distribuir por hectárea, hay que considerar el residuo que hay sobre la superficie del suelo y las posibilidades de ataques por parte de hongos e insectos. De acuerdo con la presencia de estos factores adversos hay que agregar un coeficiente –por ejemplo 5%- previendo pérdidas. Este porcentaje debe ser mayor cuando se siembra en suelos fríos y húmedos.

También hay que considerar la variabilidad edáfica y la capacidad de almacenamiento de humedad dentro de cada lote evitando las indicaciones genéricas.

 

Evitar errores en la fertilización nitrogenada

Frecuentemente se aplica menos cantidad de nitrógeno que lo que la planta de maíz necesita, sobre todo en siembras tempranas. Se debe recordar que el maíz establece su potencial de rendimiento desde emergencia hasta el estado V12. Si una planta está corta de nutrición en la primera semana de crecimiento su rendimiento potencial se verá reducido.

 

Controlar adversidades

Es necesario partir de un cultivo limpio de malezas desde la siembra. Si fuera necesario aplicar controles de posemergencia, deberían hacerse antes del período crítico, con malezas en estado pequeño, de no más de cinco centímetros de alto. Los nematodes pueden atacar las raíces del maíz y el control más barato puede hacerse con rotación de cultivos distintos del maíz.