El yuyo colorado se expande rápidamente en la región  agrícola gracias a su resistencia  a glifosato

Cada planta puede producir 500.000 semillas 

11/07/2017 | 8:00

 

El yuyo colorado  (Amaranthus sp) se ha convertido en la maleza resistente al glifosato de más  amplia difusión en la región del cultivo de soja en los últimos años. Según una reciente encuesta, el 50 por ciento de la superficie cultivada con la oleaginosa tiene presencia de yuyo colorado en distintas proporciones, generando semillas de gran viabilidad, que acentuarán la infestación en los próximos años.

Las causas de la diseminación explosiva son varias: cada planta puede producir 500.000 semillas, los camiones la van esparciendo en las banquinas y las cosechadoras la introducen en lotes  donde no existía.

Las medidas de control incluyen rotaciones de cultivos, puentes verdes, secuencia trigo/soja, etc. También se pueden realizar aplicaciones de herbicidas en el barbecho y en pre y posemergencia, lo que puede generar un aumento de costos de 90 a 150 dólares por hectárea según la técnica de control empleada.

El tema fue tratado en el reciente simposio “No malezas” organizado por Syngenta,  del cual se ofrece una síntesis a continuación.

 

Estrategias de control químico

Hay dos especies predominantes de yuyo colorado en los cultivos de soja. Amaranthus hybridus desarrolla una planta sin pelos, que produce una merma del 15 por ciento en el rendimiento potencial del cultivo por cada individuo por metro cuadrado que desarrolle. Las semillas tienen gran viabilidad inicial y mucha longevidad.

Amaranthus palmeri no tienen pelos y habría ingresado el de EE.UU. por semilla. Puede crecer 3-4 cm por día.

Las dos especies emergen en octubre-noviembre, de acuerdo a las condiciones ambientales, presencia  o no del cultivo de trigo etc. Por esa razón, es importante efectuar un tratamiento con la maleza chica en el barbecho con herbicidas que incluyan,  por ejemplo, Paraquat y Diuron.

Si durante la primavera emergen nuevas plantas, se puede hacer una aplicación con Metolacloro y Fomesafen antes o después de la siembra.

Cuando lo anterior no alcanza y hay escape de plantas aisladas, se puede aplicar una mezcla de Glifosato y Fomesafen con adyuvante que evite precipitados.

En los próximos años no se lanzarán al mercado nuevas moléculas que controlen con mayor facilidad a la maleza, por lo que se deben utilizar racionalmente los productos disponibles, principalmente los inhibidores de la fotosíntesis, para   retardar la aparición de resistencia.

 

Recomendaciones

Durante el simposio se aconsejó realizar los controles necesarios en los lotes porque las distintas especies de Amaranthus seguirán aumentando su distribución y densidad poblacional en los próximos años.

También se dijo que hay que evitar la producción de semillas y usar racionalmente los herbicidas más efectivos combinándolos con otros de distinto modo de acción.

Por último se aconsejó realizar un control integral de la maleza. Además de los tratamientos químicos, se propuso el acercamiento de las línea siembra, controles mecánicos y usar genotipos, fechas de siembra y arreglos espaciales que desarrollen la mayor competencia a las malezas.