Los cítricos marcan la diferencia

La Argentina es líder en exportaciones citrícolas. El sector tendrá fuerte presencia en Aliment.AR

05/10/2017 | 10:43

El caso de los limones tucumanos que finalmente  pudieron ingresar al mercado de Estados Unidos ayudó a visibilizar un rubro casi desconocido para muchos argentinos y que representa una gran fuente de ingresos para el país. La citricultura, una industria sólidamente instalada en el norte de nuestro país, tendrá una fuerte presencia en Aliment.AR, la primera exposición de alimentos clase A de Latinoamérica, que se hará del 8 al 10 de noviembre en Tecnópolis.

Con alrededor de 5200 productores y más de 300 plantas de empaque que dan trabajo a más de 100 mil personas, la industria de la citricultura es sin dudas el sector frutícola más importante del país. Su participación en el PBI nacional es de casi el 4% y el volumen de exportaciones rondó los 1200 millones de dólares el año pasado, compitiendo incluso con la ganadería y superando por ejemplo a la pesca. Y para coronar estos datos, la Argentina detenta el liderazgo mundial en la producción de limones.

“Somos el principal tomador de mano de obra de toda la producción primaria de alimentos de nuestro país, muy superior a la producción extensiva de granos, por ejemplo”, manifiesta José Carbonell, presidente de Federcitrus, la asociación que nuclea a los empresarios y productores de frutas cítricas frescas de la Argentina, que participará de la primera edición de Aliment.AR. “Hemos venido creciendo de un modo sostenido, realizando inversiones muy significativas con un bajo nivel de endeudamiento y un alto cumplimento fiscal”, agrega.

La actividad se concentra principalmente en siete provincias del NOA y el NEA, y desde allí los cítricos argentinos se despliegan hacia todo el mundo. El principal destino de las exportaciones es la Unión Europea, pero también hay una fuerte presencia en Canadá, Oriente o Europa del Este (Rusia y Ucrania son clientes muy importantes desde hace muchos años). “Con un importante acompañamiento del Gobierno hemos podido emprender una tarea de apertura de nuevos mercados. Algunos muy sonoros como el caso norteamericano con el limón y otros menos conocidos como el vietnamita, la reapertura de Indonesia y las primeras exportaciones de naranja a Corea del Sur”, apunta el titular de la Federación. También se está intentando acceder al importante mercado chino y se trabaja muy insistentemente pare recuperar Japón.

El caso San Miguel

Un ejemplo de ese liderazgo mundial está representado por la firma San Miguel, que nació hace 60 años en Tucumán y que en la actualidad se ha transformado en una compañía multinacional con sedes en Uruguay, Perú y Sudáfrica. “Tenemos un gran conocimiento para trabajar en economías emergentes y contextos rurales, lo que para algunos puede ser muy complicado”, explica Lucas Méndez Trongé, director de relaciones institucionales, calidad y sustentabilidad de San Miguel, sobre la notable evolución y proceso de internacionalización que ha experimentado la empresa en los últimos diez años. “Tuvimos la capacidad de integrarnos de forma armónica en todos los países a los que fuimos y siempre con un esquema asociativo y un crecimiento progresivo”, añade.

La firma también formará parte en noviembre de Aliment.AR, a la cual considera una gran vidriera para exhibir las virtudes de los cítricos argentinos a los más de 350 compradores internacionales que visitarán la exposición. “Necesitamos de una mayor promoción y difundir sus aportes nutricionales para que haya otra ponderación de los cítricos en la mesa hogareña de cualquier lugar del mundo. Hay un montón de atributos que todavía tenemos que trabajar para que se reconozcan y para que nuestra fruta tenga mayor valor y se pague más”, reconoce el ejecutivo de San Miguel.