La producción de cerdos, nuevamente en carrera

Aumentaron los precios de venta del capón, mientras se mantiene estable el costo de alimentación

17/04/2019 | 6:00

Según datos de la secretaría de Agroindustria, el precio promedio del capón general alcanzó 39,50$/kg en abril, con una suba superior al 30 por ciento respecto de los valores de septiembre de 2018, cuando cotizaba a 30$/kg.

Para el médico vetarinario Marcelo Arzú, hubo una recomposición del precio del capón en los primeros tres meses de 2019, motorizada principalmente por el aumento de la carne vacuna, que impulsa a los consumidores a volcarse por las carnes sustitutas. “Las amas de casa dejaron de comprar carne de novillo, que aumentó 25 por ciento en tres meses, y se acercan al pollo y al cerdo. Como la producción de carne porcina alcanza para abastecer al 95 por ciento del consumo interno, los frigoríficos y abastecedores compiten por la mercadería y mejora el precio del capón, que se va moviendo semanalmente”, describió.

“Mientras tanto, se mantienen los valores de la soja y del maíz, principales insumos para la alimentación del cerdo y los elementos más gravitantes en el costo de producción, lo que permite recuperar cierta rentabilidad en las empresas”, agregó Arzú, en declaraciones al noticiero de Canal Rural.

 

Mucho para crecer

“Hacia adelante, hay que ir ajustando políticas de Estado en las que se encuadre a la producción porcina como se hace con cualquier otra actividad. Las normas formales sobre aportes patronales, las obligaciones impositivas, etc. deberían ser parejas para todos”, reclama Marcelo.

A su juicio, la actividad porcina tiene mucho para crecer. EL consumo per cápita está aumentando: en 2018 llegó a 15 kilos de cerdo por habitante y por año, y puede llegar a 16 kilos en 2019, a raíz del aumento de la carne vacuna. Este sería un incentivo importante para que se siga invirtiendo en el negocio si se mantienen los costos de alimentación. “Con esos dos factores en línea, la producción porcina podría seguir creciendo porque en los criaderos grandes se está trabajando con mucha tecnología, similar a la de los países de Europa. Esta actitud, en cambio, no se generaliza en los productores chicos, que tienden a desaparecer”, concluyó.