¿Llegó el momento de vender hacienda gorda?

Luego del repunte de fin de año, los valores podrían ceder con la normalización de la oferta

10/01/2019 | 2:00

 

La inusual caída de la oferta durante las semanas de las Fiestas provocó una revalorización del 12 al 16%, según la categoría. El precio real del novillo de consumo se ubica 20% más alto que hace un año.

Repunte de fin de año
En lo que va de esta semana, las cotizaciones de la hacienda comercializada en el mercado de Liniers están mostrando una leve baja, del orden del 2-3% para machos  livianos sobre la previa, que se ubicó nada menos que 12-16% por arriba de los valores de la última semana completa de diciembre, terminada el 21 (ver cuadro).

Cotizaciones de distintas categorías vacunas en el mercado de Liniers


En las siguientes dos semanas las entradas fueron anormalmente bajas, con 12.000 y 16.000 cabezas respectivamente, o sea, 50 y 35% por debajo de la media de un año. La sucesión de feriados, más las repetidas lluvias, crearon un problema logístico que resultó en los citados aumentos.

Algo llamativo en esta oportunidad es que, con la normalización de los arribos en la presente semana, los precios apenas cedieron. Inclusive, las 38.000 cabezas llegadas en las últimas cinco ruedas representaron un aumento de más del 50% sobre el promedio semanal. Por su parte, las vacas siguieron con su raid alcista agregando esta semana otro 1% a los 25 puntos de las dos previas.

En la comparación con los valores de hace 30, 60 y 90 días, todas las variaciones son positivas, entre 10 y 19% según la categoría y la base de comparación.

Perspectivas
El precio real del novillo acumuló una suba de 14% en las últimas tres semanas y desde la semana de Navidad logró traspasar hacia arriba la trayectoria de los valores reales de 52 semanas móviles, lo que no sucedía desde mediados de octubre.

En la actual semana se encuentra 5% por encima de esa curva y 20% más alto que el precio de principios de enero pasado. Esto significa un aumento de 75% nominal sobre esa cotización, muy superior a los 47-48 puntos de inflación de 2018.


Como se afirma más arriba, consideramos que este notorio aumento de los valores respondió a una oferta muy escasa. Por lo tanto, será muy difícil que se sostenga en un contexto de normalización de los ingresos.

Además, estos aumentos agrandaron la brecha entre los precios de la hacienda y los de la carne al público, ampliándola al nivel que había a principios de septiembre, cuando tal distancia forzó la caída de valores de la hacienda que caracterizó al último cuatrimestre del año.

Los minoristas, carnicerías y supermercados deberían incrementar 16% su precio promedio al público para “empatar” con el actual nivel de precios de los novillos. Nadie puede esperar que esto suceda y que, en ese caso, los consumidores sigan demandando los volúmenes que normalmente tiene para ofrecer la ganadería argentina.

Mientras esta brecha no se cierre significativamente, el sector comercial, desde el frigorífico hasta el minorista, pasando por los matarifes, seguirán bajo una presión considerable en su actividad.

No parecería que esta brecha desaparezca de manera instantánea, pero sin dudas va a suceder, mayormente de la mano de la baja de la hacienda más que de aumentos al público. En caso de poder elegir el momento de la venta de animales terminados, lo más apropiado sería hacerlo cuanto antes.

 

Fuente: Valor Carne