Qué le espera al campo después de las elecciones

Cómo puede ser el contexto económico si gana Mauricio Macri o Cristina Fernández de Kirchner  

18/04/2019 | 6:00

Está avanzando una campaña agrícola con muy buenas perspectivas productivas, que permitirá sanear deudas provenientes de la sequía del año anterior, y hacia adelante surgen muchos interrogantes.

El próximo ciclo tiene un primer tiempo que transcurre durante el periodo eleccionario y un segundo tiempo con un presidente elegido. ¿Cuáles pueden ser los escenarios para el campo según triunfe Mauricio Macri o Cristina Fernández de Kirchner? El Director Periodístico de Canal Rural, Carlos Etchepare, entrevistó al consultor Alejandro Meneses, para tratar de develar esa incógnita.

Si gana Mauricio Macri, las medidas que tomará guardarán relación con la diferencia de votos que logre con el segundo. “Si renueva la confianza con la sociedad y se reduce la incertidumbre económico-financiera, puede pensarse en alguna mejora para las economías regionales, en el cumplimiento de la promesa de eliminación de las retenciones en 2020 y en la corrección de algunas inconsistencias entre el campo y la industria que se verifican hoy”, adelantó Meneses.

“Si gana Cristina Fernández, en cambio, volveremos para atrás cuatro años, con una economía más cerrada, la producción mirando hacia adentro y reducción de las cosechas”, diferenció Meneses. No obstante, no se podrán repetir, como un espejo, los mismos escenarios vividos durante el gobierno kirchnerista por el cambio de contexto externo; sí se pueden repetir las tendencias, las ideas de la política K.

 

Producir en un contexto enrarecido

Más allá del partido político que prevalezca en las elecciones, Meneses anticipó que los agricultores seguirán haciendo lo que saben, que es producir y llevar adelante la campaña. La primera parte de esta no será muy distinta de lo que se ve hoy: granos y carne con retenciones, tipo de cambio cercano al limite inferior de la banda de flotación y tasas altas. La segunda parte – que incluye la cosecha de granos finos y gruesos- se concretará con el nuevo presidente.

Terminada la cosecha gruesa 2018/19, “habrá que pagar las cuentas de la campaña, las deudas ocasionadas por la sequía y el impuesto a las ganancias sin ajuste por inflación, además de los anticipos; por todos estos factores no quedará mucho capital de trabajo”, razonó Alejandro.

En ese contexto, hay que decidir si se compran los insumos 2019/20 con fondos propios o con financiación. Meneses se inclina por la primera opción, si se puede concretar: “no parece muy conveniente retener granos 2018/19 esperando una recuperación rápida de precios”, aconseja. El repunte solo podría venir por una devaluación fuerte del peso – algo que el Gobierno busca evitar- o por un aumento de las cotizaciones internacionales, algo que se vislumbra como poco probable con los altos stocks de soja y las perspectivas de una gran cosecha de maíz en Estados Unidos, y la recuperación de la producción mundial de trigo. Tampoco ayudan las abundantes cosechas domésticas.

Más allá de la planificación de la campaña agrícola, Meneses exhortó a los productores a no esperar todo del nuevo gobierno y tomar más protagonismo en la escena nacional. “El problema del sector es que tiene un peso económico que no se condice con el peso político que ostenta; como sector también comete errores”, alertó.

Agregó que “con un gobierno afín a la producción, en cuatro años se avanzó poco: no se sancionó la Ley de Semillas, por ejemplo. El sector debe evolucionar y levantar la vista de la coyuntura porque viene una producción distinta – con trigo transgénico por ejemplo- y se debe ir delante de ese proceso, no detrás”.