La demanda mundial de aceite de girasol crece, pero la producción argentina está estancada

Políticas erráticas y problemas en la comercialización no impulsan el desarrollo del cultivo

09/05/2019 | 6:00

El grano de girasol es una materia prima ofertada principalmente por cuatro regiones productoras, que deriva en la producción de un aceite cuya demanda se encuentra distribuida en un número significativo de países compradores.

Las preferencias por este aceite provienen de sectores económicos de medianos y altos ingresos, ya que es un producto relativamente caro. En los últimos años, su demanda se ha visto dinamizada por la aparición y masificación de las nuevas clases medias, principalmente en Asia y de Oriente Medio.

En los próximos años se espera un crecimiento en el consumo mundial de aceite de girasol. En el trabajo de Jorge Ingaramo y otros que a continuación se resume, se buscó establecer cuáles serán las futuras necesidades de dicho producto y hasta qué punto las mismas pueden ser satisfechas por la Argentina.

Se parte del hecho que Ucrania, el principal exportador mundial de aceite de girasol, con el 56% de participación en las ventas totales, se enfrenta a un virtual estancamiento en el área sembrada del cultivo y ha obtenido rindes difícilmente superables en las últimas campañas.

 

 Evolución de la producción mundial y argentina

 Al analizar la evolución del área sembrada, rendimientos y cosecha mundial de grano de girasol, se observa que la creciente producción se explica principalmente por el incremento del rendimiento por hectárea registrado desde las campañas 2005/06 a 2018/19 (ver gráfico).

Área sembrada, rendimiento y producción mundial de girasol

Adicionalmente, se registró una mejora en la capacidad del grano molido para producir aceite. Esto implica que la elevación del porcentaje de materia grasa se debe a la siembra de nuevos híbridos por parte de los principales países productores. Las mejoras genéticas se orientaron no solo a aumentar el rendimiento por hectárea sino también a que éste provea un mayor porcentaje de aceite en el crushing.

A su vez, el aumento de la producción y calidad del grano permitió un incremento de la producción y de las exportaciones de aceite (ver gráfico).

Producción y exportaciones mundiales de aceite de girasol

Entrando al plano doméstico, el siguiente gráfico siguiente muestra el estancamiento en la producción girasol en la Argentina y su altísima variabilidad, atribuible a las erráticas políticas macroeconómicas e impositivas vigentes hasta 2015. Es sintomático que los crecimientos tendenciales en las tres variables graficadas estén próximos a cero (los coeficientes de x son casi nulos).

Producción y exportación de grano y de aceite de girasol en la Argentina

 Potencial de crecimiento

 Hacia adelante, el requerimiento mundial adicional de aceite de girasol se estima en 2,21 millones de toneladas para el ciclo 2023/2024.

Suponiendo un rendimiento de aceite en el crushing del 43%, se llega a un requerimiento de 5,13 millones de toneladas adicionales de grano de girasol para satisfacer las necesidades de la demanda. Consecuentemente, si se considera un rendimiento 2,2 toneladas por hectárea, como el que se alcanza en la Argentina como promedio, harán falta, a nivel mundial, 2,33 millones de hectáreas adicionales por agregar al cultivo si se quiere satisfacer toda la demanda, lo que implica incorporar 460.000 hectáreas por año aproximadamente.

Mientras ese proceso se desarrolle, se puede calcular que si la producción de grano argentino alcanzara su máximo de 4,4 millones de toneladas (registrado en la campaña 2007/08), nuestro país tendría una capacidad para adicionar 800.000 toneladas respecto de su aporte actual (3,6 millones). Este volumen permitiría cubrir el 16% del incremento proyectado en la demanda mundial de grano  para el ciclo 2023/2024, lo que muestra el potencial que tiene la Argentina para crecer en este cultivo.