China no para: ya demanda asado y otros cortes de novillo

Empieza a competir con el consumo doméstico

21/06/2019 | 6:00

Ya entró en vigor el nuevo protocolo de exportación  de carne bovina enfriada y con hueso a China, gracias a un trabajo coordinado de funcionarios del Senasa, de la Secretaría de Comercio, de la Cancillería y de la Embajada argentina en ese país. Ahora los frigoríficos habilitados van a poder exportar otros productos aparte de carne congelada.

Esta nueva norma resulta muy oportuna porque China demanda cada vez más productos cárneos argentinos. Durante abril y mayo el país asiático se llevó cortes de vaca y en las últimas semanas también demandó carne de novillo, para hacer frente el déficit de carne de cerdo que produjo la peste porcina.

“China ya estaba afectada por un faltante estructural de carne vacuna, a lo que se agregó el dramático déficit de proteínas producido por la peste porcina africana, de la cual siguen apareciendo continuamente brotes”, explicó Ignacio Iriarte, director de Informe Ganadero, ante las cámaras de Canal Rural.

 

Aspiradora de carne

En China se espera para el mediano plazo un recorte de un tercio de su producción de carne de cerdo: un volumen de alrededor de 12 a 15 millones de toneladas según el Rabobank, lo que produciría un desequilibrio inédito entre oferta y demanda.

“Ante la disminución de la producción de carne porcina en China, a principios de junio muchos importadores de ese país se apresuraron a cerrar negocios de carne vacuna desde la Argentina, con un aumento de los precios FOB del orden de 20-30 por ciento, con respecto a un año atrás”, recordó Iriarte. No obstante, estos incrementos resultaron difíciles de absorber por los consumidores  de ese país, caracterizado por una economía estable, lo que obligó a dar algún paso atrás a los compradores.

Más allá de estos vaivenes, el faltante de proteína en Oriente le genera a la Argentina oportunidades extraordinarias para exportar carne porcina y vacuna. La pregunta obligada es si nuestro país dispone de los animales necesarios para abastecerla. Hasta ahora la única categoría que muestra aumentos en la faena es la de vacas, con un 29% de incremento en mayo respecto del año pasado. En cambio, las últimas cifras muestran una menor disponibilidad de terneros y novillos.

La fuerza exportadora tremendamente demandante provocada por los chinos y la caída de poder adquisitivo de la población llevó a que el consumo interno caiga por debajo de los 50 kilos de carne vacuna por habitante y por año.

Adicionalmente, el protocolo de exportación de carne enfriada y con hueso hacia China firmado recientemente permitirá embarcar nuevos productos, como asado y huesos vacunos. Estos últimos son cocinados y cortados al medio para consumir el caracú, un ingrediente considerado manjar en el país oriental. Este nuevo tipo de cortes a exportar podría retirar del mercado interno cortes populares de menor valor demandados históricamente por la población.