Hoja de ruta para regular correctamente la fertilizadora

Tips para aplicaciones eficientes de nitrógeno y fósforo

11/05/2019 | 6:00

 

Dos factores principales influyen en la eficiencia de aplicación de fertilizantes: el ancho efectivo de labor y la uniformidad de distribución de la máquina. “En la provincia de Buenos Aires, el 70% de la fertilización granulada se hace al voleo y el 80% de las máquinas distribuye con platos”, indicó Santiago Toum, profesor de Mecanización Agrícola de la Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce, al hablar en el reciente Simposio de Fertilidad.

Entre los puntos que se deben tener en cuenta para la regulación, consideró clave la posición de las aletas, que se pueden alargar o acortar, adelantar o atrasar para lograr una distribución más uniforme. Otro ítem por controlar es la velocidad de giro de los platos, lo que influye en el ancho de labor. Por ejemplo, aclaró que, en el caso de la urea, una velocidad mayor a 750 RPM aumenta la probabilidad de rotura de los gránulos de fertilizante.

El especialista contó que, en un estudio realizado en la provincia de Buenos Aires con 45 máquinas, el 95% de las aplicaciones  tuvieron mala distribución. En la mayoría de los casos fue por exceso de velocidad de los platos, lo que produjo una distribución con acumulación en el centro de la franja de aplicación. En otros casos se acumuló fertilizante en los extremos, debido a que las aletas de los platos se encontraban en su máxima longitud, algo que se soluciona  acortándolas.

Tourn señaló que, en un reciente ensayo, encontraron diferencias de 100 dólares por hectárea en la producción de maíz con una máquina bien regulada versus una sin ajustar; por eso llamó a tener en cuenta lo que se deja de ganar por no prestar atención a las regulaciones de las fertilizadoras.

“Es necesaria la evaluación periódica de la uniformidad de la distribución de las fertilizadoras para conocer los niveles de variación que presentan, aun cuando son recién adquiridas o con muy poco uso”, aconsejó el profesor.

Asimismo, indicó que “la regulación de la máquina es algo sencillo, que puede garantizar un ancho de labor óptimo y bajo nivel de variación de la dosis en el terreno”. Por otra parte, explicó que, si la máquina fertilizadora logra buen desempeño con urea y luego se utiliza otro fertilizante, como superfosfato triple, fosfato diamónico o nitrato de amonio calcáreo, es probable una variación en el ancho de labor efectivo.

 

Máquinas automatizadas

Por su parte, Andrés Méndez, especialista en Agricultura de Precisión de la EEA Manfredi del INTA, hizo un repaso de las distintas máquinas fertilizadoras y las diferentes tecnologías disponibles en el nivel mundial y nacional para la aplicación de fertilizantes.

“En cuanto a la tecnología de agricultura de precisión disponible en la Argentina, se puede decir que nos encontramos utilizando en gran parte lo mismo que países desarrollados como EE.UU., Australia, Inglaterra o Alemania. Pero en lo que respecta a robotización y automatismo de la maquinaria agrícola estamos por debajo de esos países”, distinguió Méndez.

Para el especialista, “el futuro de la agricultura de precisión producirá cambios que serán flexibles para poder virar constantemente de un sistema de producción a otro, trabajando con el concepto de microvariabilidad de suelos.

“El avance en la periodicidad  y en la información de las imágenes satelitales, la mayor velocidad de análisis de datos en las computadoras, la oferta en maquinaria agrícola que permite hacer cambios en pocos centímetros y la amplitud mental de quienes desarrollan tecnología hacen posible lo que hace  seis meses no era posible”, amplió.

“Hoy es necesario que las empresas argentinas empiecen a desarrollar este tipo de equipos robotizados, dado que seguramente son el futuro de la agricultura de nuestro país y del mundo”, concluyó Méndez.