Recomendaciones para evitar el ingreso de semillas de malezas con la cosechadora

Con controles sencillos se puede impedir la diseminación de especies difíciles de controlar

08/04/2019 | 6:00

El problema de resistencia de malezas debe abordarse desde una mirada sistémica de la producción. En este marco, hay que cuidar el ingreso de semillas de malezas al lote mediante la cosechadora.

El momento de la cosecha es clave. No son pocos los casos de lotes que presentan manchones de malezas de forma lineal, paralelos a las pasadas de la cosechadora, en el sector donde ingresó la máquina. Con seguridad, el equipo provino de lotes con alta incidencia de malezas problema que llegaron a semillar y no se siguió un correcto protocolo de desinfección para evitar su diseminación.

 

Controles

Para disminuir las posibilidades de difusión de semillas de malezas, es necesario darles importancia a los siguientes puntos:

  • Previo a la cosecha, dejar registro de los manchones de malezas presentes en cada lote, para planificar un manejo específico. Si hay pocos manchones de malezas resistentes o tolerantes, cuyos órganos reproductivos se pueden cortar y sacar del lote antes de la cosecha, eliminarlos (Es el caso del sorgo de Alepo o del yuyo colorado).
  • Limpiar la cosechadora antes de ingresar al ingresar al lote, aun si ya hay malezas problema, porque se puede evitar que ingresen nuevas.
  • Empezar a cosechar por las cabeceras, lugar que luego se monitoreará más exhaustivamente durante el barbecho para detectar algún posible foco que se podrá erradicar más fácilmente.
  • No cosechar manchones de malezas problema (por ejemplo, Gomphrena,
  • yuyo colorado resistente, sorgo de Alepo resistente).
  • Cosechar al final los lotes sucios.

 

Limpieza de la máquina

La desinfección de la cosechadora debe llevarse a cabo fuera del lote por cosechar y en un lugar en donde las semillas no puedan germinar y sí se puedan juntar y destruir. Según las recomendaciones del INTA Precop, los pasos para una correcta operación cuando se sale de un lote y se ingresa a otro, son los siguientes:

  • Hacer una limpieza general de la máquina con una sopladora, tratando de que el flujo de aire llegue a todos los órganos. En cosechadoras convencionales, hay que prestar mucha atención al momento de limpiar el sacapajas, la zaranda y el zarandón, una zona donde quedan adheridas muchas semillas de malezas.
  • Destapar y limpiar delicadamente zonas críticas donde se alojan semillas, como son el sinfín de retorno y de grano limpio.
  • Destapar y limpiar la noria de granos del retorno y de grano limpio.
  • Con la máquina parada, limpiar minuciosamente el cabezal y toda la zona del embocador.
  • Luego se debe poner en funcionamiento la cosechadora en vacío, con el cabezal embragado, a las revoluciones de régimen, para que las fuerzas de vibración que se produzcan ayuden a expulsar material que haya sido removido durante el proceso de limpieza con flujo de aire. En esta operación el variador del ventilador o turbina de la cosechadora debe operarse al máximo de su capacidad.
  • Finalizado este proceso, se debe hacer fluir por todos los órganos internos de la cosechadora material seco con mucha hoja, lo que ayudará a barrer posibles semillas de malezas que pueden haber quedado.  Para esta etapa se recomienda ingresar un fardo de alfalfa desmenuzado con la cosechadora en funcionamiento, el cabezal y el molinete embragados y las tapas de los sinfines y norias cerradas.  El fardo se debe proveer con una horquilla desde ambos extremos del cabezal y en forma continua para producir un flujo de material por los sistemas de trilla, separación y limpieza de la cosechadora. Por la parte posterior de la máquina saldrá el fardo procesado, pero al hacer funcionar la máquina con los sinfines y norias cerradas, las hojas que barren con las semillas adheridas se depositarán en la tolva de grano que también deberá ser accionada para la limpieza.
  • Una vez finalizado este proceso se debe repetir todo el proceso de limpieza de la máquina con sopladora de aire (con norias y sinfines abiertos) para descartar todas aquellas semillas y paja que hayan sido removidas por el interior de la cosechadora y que pudieron no haber sido expulsadas con el barrido del fardo.
  • También hay que prestar mucha atención a la limpieza del carro tolva que acompaña a la cosechadora, que también puede estar infectado con semillas de malezas.
  • A la hora de ingresar a trabajar a un lote destinado a semilla se debe tomar la precaución de descartar los granos de la primera media tolva que se coseche; de esta forma se puede asegurar que no se está contaminando estas semillas con la de malezas ingresadas a la máquina en lotes anteriores.

Finalmente, anticiparse al problema de malezas difíciles es el camino más conveniente, porque se evita un aumento de los costos y la disminución de los rindes alcanzados.

 

Fuente: Aapresid