“Necesitamos que nos devuelvan la rentabilidad o se seguirán despoblando los campos”

Desde Santa Cruz, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Miguel Etchevehere, reclamó una política ovina integral que devuelva rentabilidad al ganadero de la Patagonia que enfrenta hoy un duro contexto.

28/02/2013 | 8:26

“El panorama aquí es muy grave. Luego de tres años de seca, sumados a los efectos del volcán Chaltén en 2008 y del Puyehue en 2011, el stock ovino se redujo a menos de 10 millones de cabezas, con una caída del 37% desde 2007, el nivel histórico más bajo. La producción de lana cayó a 44 mil toneladas anuales contra 75 mil de la zafra 2004/5 y, sólo en la provincia de Santa Cruz se registró un descenso del 33% en el stock, entre 2010 y 2012, con un saldo de 600 campos vacíos”, describió Etchevehere.

 

“Por eso, se deben impulsar con premura herramientas que devuelvan rentabilidad a la producción ovina, una actividad de vital importancia en la Patagonia, donde no hay posibilidades de realizar otras alternativas. De lo contrario, se seguirán despoblando los campos”, advirtió el presidente de la Sociedad Rural Argentina.

 

Además, el dirigente dijo que “la posibilidad de prohibir las exportaciones de lana que solicitó la industria, sin consultar a los productores laneros, seguiría hundiendo la actividad en un contexto de costos crecientes y de nula rentabilidad” y agregó: “La Sociedad Rural comparte el objetivo de industrializar la ruralidad, pero no a costa del productor, ni con medidas que castiguen la producción, sino a través de instrumentos que fomenten todas las actividades en forma sustentable. Lamentablemente, todavía existen industriales que creen que tienen que pagar precios de remate a los productores, pero nuestros países vecinos desmienten esa teoría ya que allí las empresas pagan el precio internacional por la producción.”

 

Finalmente, el dirigente rural solicitó que se prorrogue la emergencia nacional que vence en abril para aquellos departamentos afectados por la sequía y las cenizas, como también el correcto funcionamiento de la Ley Ovina. “No queremos que esta norma se use para crear burocracia, sino para atender las reales necesidades del productor lanero y para fomentar el arraigo”, concluyó.