Rendimientos de indiferencia 20/21

Se profundizan formas de análisis de rendimientos de indiferencia, para ajustar presupuestos 20/21.

19/10/2020 | 10:29

Cuando analizamos el mercado de granos, se observa la oferta y la demanda de cereales, los volúmenes de cosecha y de consumo, y condimentos especulativos, que llevan a grandes capitales a apostar o quitar sus apuestas de los agro-alimentos. Todo trae conjeturas de precios, que son usadas para visualizar tendencias y planificar decisiones comerciales, no obstante, una frase muchas veces dicha por los productores, y no tantas veces escuchada por el resto del país, es “Sin cosecha no hay precio que valga”. Veamos entonces cuales son los rendimientos de indiferencia frente a los actuales preciosfuturos y cuales los riesgos, para dar buen uso a las herramientas comerciales, frente a un año que sigue siendo incierto.

Consideramos rendimientos potenciales de zona núcleo en un año “Niña”: Soja de primera y segunda: 29 y 28 qq/ha respectivamente; Maíz temprano y tardío: 80 y 70 qq/ha respectivamente; Trigo: 20 qq/ha.

Se toman los precios futuros al cierre del pasado viernes 16 de octubre en MATBA. La matriz de costos de implantación corresponde a tecnologías de cultivo del sur de Santa Fe (zona núcleo), y los costos de comercialización incluyen fletes de hasta 120 kms a puerto. El costo de alquiler de campo en 16 qq/ha, y el costo de estructura (sueldos, viáticos, etc.) enU$S 100/ha. Con estos supuestos, se buscó el rendimiento de indiferencia(1) para tres situaciones, la primera es campo propio (costos de implantación, comercialización y cosecha), la segunda es campo alquilado, agregando el costo de 16 qq/ha, y la tercera es sumando los costos de estructura.

1 Rendimiento de indiferencia: rendimiento necesario para que, a los precios de cosecha tomados, el margen bruto de igual a cero. Es decir, sin lograr renta.

Vemos entonces, a los rendimientos potenciales supuestos en un año con limitaciones por lluvias inferiores a lo normal, cuánto sobra o falta de volumen de cosecha, respecto al rendimiento de indiferencia para las cuatro alternativas agrícolas más practicadas en nuestro país, soja de primera, trigo/soja de segunda, maíz temprano y maíz tardío.

El rendimiento de indiferencia en soja de primera, al precio futuro mayo 2021, es de 13 qq/ha en campo propio (sin considerar costos de estructura), 31 qq/ha en campo alquilado y 39 qq/ha en campo alquilado más gastos de estructura. En caso de lograr un rendimiento promedio de 29 qq/ha, el planteo dice que estaríamos -2 qq/ha por debajo del presupuesto para un campo alquilado, y-10 qq/hadebajo del rendimiento necesario para un campo alquilado más costos de estructura anuales.

La misma lógica se usó para trigo/soja de segunda, donde lo positivo de la soja de segunda, compensaría solo parcialmente los quintales que faltarían en trigo, para afrontar costos de alquiler y alquiler más estructura.

Por último, los números del maíz temprano, suponiendo rendimientos de 80 qq/ha, permitirían afrontar los costos totales, y quedaría renta, representada por la diferencia entre los rendimientos de indiferencia y el rendimiento potencial, mientras el maíz tardío no pagaría los costos de alquiler ni alquiler más estructura.

 

El mismo ejercicio hecho con los precios de indiferencia, usandolos rendimientos potenciales proyectados, y el precio que debería tener la mercadería para solventar los costos, a ganancia cero, ofrece resultados similares al comparar los precios futuros actuales (soja mayo y julio 2021, maíz abril y julio 2021 y trigo enero 2021) con los precios de indiferencia. En todos los casos los precios superan a los actuales futuros, para campo alquilado más gastos de estructura.

Por último, para completar el desafío de gestión que nos presenta esta campaña, se desarrolla un análisis de sensibilidad de rendimiento para soja de primera en zona núcleo, desde el rendimiento promedio de la zona en años normales, 40 qq/ha, hasta el proyectado por falta de lluvias, 29 qq/ha, bajando 1 qq/ha a la vez. Se toman los costos conocidos, costos de implantación y estructura en Dólares por hectárea, costos de comercialización (13%) y cosecha (9%), como un porcentaje del Ingreso Bruto (IB), y costo de alquiler en quintales fijos por hectárea. Con estos datos, se buscó a cada rendimiento, el precio que lograba llevar el resultado a cero o cercano a cero, lo que puede verse en el siguiente cuadro.

Una vez logrado el precio, para cada rendimiento, se llevaron todos los costos a quintales de soja por hectárea, y vemos qué, a medida que los precios suben, los costos se pagan con menos quintales.

El mismo ejercicio hecho con los precios de indiferencia, usandolos rendimientos potenciales proyectados, y el precio que debería tener la mercadería para solventar los costos, a ganancia cero, ofrece resultados similares al comparar los precios futuros actuales (soja mayo y julio 2021, maíz abril y julio 2021 y trigo enero 2021) con los precios de indiferencia. En todos los casos los precios superan a los actuales futuros, para campo alquilado más gastos de estructura.

Por último, para completar el desafío de gestión que nos presenta esta campaña, se desarrolla un análisis de sensibilidad de rendimiento para soja de primera en zona núcleo, desde el rendimiento promedio de la zona en años normales, 40 qq/ha, hasta el proyectado por falta de lluvias, 29 qq/ha, bajando 1 qq/ha a la vez. Se toman los costos conocidos, costos de implantación y estructura en Dólares por hectárea, costos de comercialización (13%) y cosecha (9%), como un porcentaje del Ingreso Bruto (IB), y costo de alquiler en quintales fijos por hectárea. Con estos datos, se buscó a cada rendimiento, el precio que lograba llevar el resultado a cero o cercano a cero, lo que puede verse en el siguiente cuadro.

Una vez logrado el precio, para cada rendimiento, se llevaron todos los costos a quintales de soja por hectárea, y vemos qué, a medida que los precios suben, los costos se pagan con menos quintales.

En el último cuadro podemos ver la diferencia entre los rendimientos en baja, y los costos totales en quintales por hectárea, y, a pesar de haber buscado precios de indiferencia, la suba de precios no logra compensar la baja de rendimientos, desde los 38 qq/ha.

Vemos además que, por cada quintal de reducción de rendimiento, se necesita un aumento de precio desde U$S 7a 11/TN, siendo más caros los recortes de rendimiento cercanos a los mínimos, que, de todas maneras, no logran pagar el total de costos productivos.

Conclusiones: Sin ánimos de predecir ritmo de suba de precios, según evolución del clima, el presente informe plantea una forma de trabajar con los números tranquera adentro, dado que, a nivel predial, todo aquel que haya trabajado un lote por más de 4 campañas seguidas, conoce las fortalezas y debilidades del mismo, rendimientos máximos y mínimos, etc., y esto ayuda a plantear la sensibilidad de rendimientos, para saber hacia qué precios apuntar, para cumplir todos los compromisos. Las subas de precios se ven de otra manera con una carta de rendimientos probables en frente, y permite establecer precios mínimos necesarios, que pueden ser asegurados con herramientas comerciales, sobre volúmenes de cosecha que contemplen rangos desde situaciones extremas a leves, climáticamente hablando.

Luego de tantos números, que las lluvias nos sorprendan con abundante caudal, y la gestión comercial nos permita estar posicionados en mejor nivel de precios, protegiendo pisos con flexibilidad a la suba.

Marianela De Emilio

Ing. Agr. Msc. Agronegocios

[email protected]

 TE: 03471-15556108

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