Fundamentos para la ubicación estratégica de fungicidas para el control de las enfermedades de fin de ciclo

El momento oportuno de su aplicación para el manejo de las EFC del cultivo de soja es aquel donde permita a la planta aprovechar el beneficio del aumento y manutención del área fotosintética activa asegurando la radiación interceptada y absorbida para la mayor producción de biomasa.

15/01/2013 | 5:58

La aplicación eficiente de fungicidas ha demostrado en muchos cultivos aumentos significativos de los rendimientos  y de la calidad de la producción. El momento oportuno de su aplicación para el manejo de las EFC del cultivo de soja es aquel donde permita a la planta aprovechar el beneficio del aumento y manutención del área fotosintética activa asegurando la radiación interceptada y absorbida para la mayor producción de biomasa.

 

Tan importante es el momento adecuado de la pulverización que un excelente fungicida con sus  marcadas  virtudes químicas puede, sin embargo, verse perjudicado y hasta  “castigado “ si se  lo aplicara en forma y momento inadecuados ( ej aplicación tardía o dosis insuficiente).

 

En muchos de los cultivos de granos  se han determinado períodos fenológicos y fisiológicos denominado “críticos ” por la importancia que tienen los eventos que ocurren dentro de los mismos y de sus interacciones con el ambiente, en la  generación del rendimiento agronómico. Por eso es muy importante identificar en cada cultivo seleccionado, en que momento  crítico es necesario preservar el área verde generadora de la riqueza de hidratos de carbono para luego relacionarlo con la presencia de la enfermedad y  los daños potenciales, y ubicar la aplicación en ese período crítico o inmediatamente antes.

 

De esta forma el cultivo aprovechará su mayor área foliar verde  y mayor duración de la misma y consecuentemente, generará en ausencia de otros estreses, mayores rendimientos. Tomando en cuenta lo dicho anteriormente y para el cultivo de soja específicamente  el período crítico para la generación del rendimiento del cultivo  ocurre luego de R1 (floración) hasta R5-R6 (formación de semillas)  siendo particularmente críticos los estadios  R3, R 4 y R5. 

 

Por eso las aplicaciones deben estar orientadas dentro de ese  período. Este razonamiento funcional está basado en que el principal componente del rendimiento es el número de granos por metro2 y cualquier stress que ocurra durante este periodo crítico afectará significativamente este componente numérico  que es el principal,  al explicar las variaciones de los rendimientos. 

 

Recientemente se ha establecido que el número de granos se asocia fuertemente con la duración del período crítico y la radiación interceptada durante el mismo. En este sentido las EFC constituyen y generan stress anticipando la maduración generando senescencia, disminuyendo la radiación absorbida e interceptada y consecuentemente afectando los rendimientos. Es por ello que actualmente, se recomienda la aplicación de fungicidas entre los estadios  R3 y R5. Las experiencias muestran impactos en los rendimientos de entre 10-15%.

 

¿Cuáles son  las 7 condiciones  que indican que habrá buena respuesta a la aplicación?

 

Seguramente habrá muy buen respuesta si el lote a tratar reúne las siguientes condiciones: 1) monocultivo y siembra directa (inóculo de las EFC disponible sobre el rastrojo de soja anterior), 2) el cultivo presenta buena a muy buena expectativa de rendimiento, 3) presentó síntomas iniciales en estado vegetativo o en R1 de alguna EFC (ejSeptoria), 4) ocurren lluvias desde inicios de R3 normales o por arriba de lo normal según región,  5) existe deseo o necesidad de mejorar la calidad de semilla o grano  a cosechar, 6) si el año es considerado “niño” y 7) se utilizan fungicidas mezclas que incluyan estrobilurinas en la misma.

 

Para el  tratamiento de las enfermedades antes mencionadas, donde se incluye también a Mancha Ojo de Rana, existe una gran variedad de fungicidas, radicando su principal diferencia en la persistencia del control. Fungicidas de mayor tecnología mostraron un nivel de reinfección en estados de R5 en adelante mucho menor que productos que solo tenían capacidad curativa, pero poca persistencia en el cultivo.

 

El fungicida Stinger® presenta una alta efectividad en el control de MOR, roya de la soja, tizón de hoja y mancha púrpura de la semilla, como así también la mancha marrón y mildiu.

 

Formulado con dos principios activos de diferente acción, una estrobilurina, picoxistrobin, el cual actua sobre la inhibición de la respiración celular y el Cyproconazole, perteneciente al grupo de los triazoles, lo que le provee mayor poder curativo, le permiten a Stinger® ser uno de los fungicidas de mejor desempeño en el control de estas enfermedades. Posee una biocinética completa, que es la capacidad de movimiento del producto dentro del cultivo, provocando un mayor control y una protección más uniforme y duradera de la hoja.

 

Este producto combina de manera conjunta: rápida absorción, difusión a través de las ceras cuticulares, movimiento sistémico y translaminar, como también la redistribución por fase a vapor. Haciendo todas estas características a Stinger® un fungicida único en el mercado.