Historia productiva tuvo una gran cosecha con Illinois y ahora va por más

En el sudeste cordobés, sembró el IS 799 VT3P y ahora redobla la apuesta.

09/08/2022 | 1:00

Fabián Malpass es ingeniero agrónomo y productor en Justiniano Posse. En la campaña pasada sembró el híbrido y sacó 145 qq/ha, a pesar de los problemas climáticos. Así, superó a los maíces que usaba desde siempre. Por eso, le dedicará más superficie este año. Y ya compró la semilla.

Realmente sorprendido quedó Fabián Malpass, productor e ingeniero agrónomo en el sudeste de la provincia de Córdoba, cuando entró a cosechar un híbrido de maíz que había sembrado por primera vez.

Los Malpass son una empresa familiar, con base en la localidad de Alejo Ledesma, compuesta por tres hermanos que se dedican a la producción mixta: hacen agricultura y son también productores de huevos.

La agricultura la llevan adelante 40 kilómetros a la redonda de Alejo Ledesma, completamente bajo campos arrendados, que suman 900 hectáreas, y con una rotación tradicional: trigo/soja de segunda-maíz de primera-soja de primera.
“Para nosotros es fundamental la elección y el manejo de los híbridos de maíz, tanto por una cuestión de rendimiento como por cierta calidad y característica del grano. Así conseguimos la pigmentación de la yema que pretendemos en los huevos”, dice Malpass.

Ante sus objetivos en la producción avícola, el productor siempre confiaba en el mismo tipo de híbrido, buscando estabilidad. Sin embargo, en la última campaña hizo un cambio que resultó estratégico.

A dos materiales de punta, bien conocidos por él desde hace tiempo, le sumó un tercero que venía siguiendo por su buena perfomance en la red de ensayos de la región CREA Sur de Santa Fe: el híbrido IS 799 VT3P, de Illinois.

“El distribuidor de YPF AGRO de la localidad de Murphy me mostró el color del grano del IS 799 VT3P, además de la información que yo ya tenía. La coloración anaranjada y los rindes que venía logrando en la zona fueron los aspectos que me convencieron”, dice Fabián Malpass.

Y agrega: “Entonces, me decidí por sembrarlo sobre unas 40 hectáreas en un campo de Colonia Bremen, a 30 kilómetros al noroeste de Alejo Ledesma”.

El ingeniero y productor relata que el diseño de ese lote, que tiene un total de 135 hectáreas, fue dividido en tercios: en una franja sembró el IS 799 VT3P y, en las otras, los dos materiales de punta que ya conocía.

Comparando híbridos de maíz

Para el cultivo, la última campaña tuvo muchas características complicadas. En muchas zonas se empezó a sembrar más tarde por falta de humedad, las precipitaciones fueron erráticas desde el inicio de la campaña y, además, se registró una severísima ola de calor en enero que tuvo una segunda edición en febrero.

A pesar de todo, las decisiones que tomaron los Malpass los ayudaron mucho. Sembraron el IS 799 VT3P con 84.000 semillas/ha, alrededor del 20 de septiembre, luego de una buena recarga de humedad, en suelos que vienen bien rotados y con buena cobertura de rastrojo. Las lluvias acompañaron al lote hasta mediados de diciembre.

“Inicialmente, tuvimos un problema bastante grave con una oruga cortadora, la grasienta (Agrotis ípsilon), que recién pudimos controlar a la tercera aplicación. Los primeros centímetros de suelo, luego de la implantación, estaban bastantes secos y eso dificultaba la penetración de insecticida. Por efecto de la plaga, de 84.000 semillas sembradas quedaron 78.000 a la cosecha”, reconoce el productor.

Por su parte, el manejo de la nutrición fue óptimo. De acuerdo a Malpass, los tres híbridos recibieron la misma prescripción: a la siembra se aplicó una mezcla de fósforo con azufre y, a partir de la cuarta hoja del cultivo, 220 kilos de urea.

De esta forma, hasta la floración, que sucedió antes de Navidad, los tres híbridos llegaron con la mejor condición. A partir de ese momento, comenzaron las mayores complicaciones climáticas, pero había una base de rendimiento asegurada.

Al llegar la cosecha, y considerando que el manejo de los tres híbridos fue similar, Malpass quedó sorprendido por el comportamiento IS 799 VT3P, ya que alcanzó un rendimiento de 145 qq/ha de promedio, a pesar de las dificultades.
Superó significativamente, con entre 10% y 20% más de rendimiento, a los otros dos materiales, ya que uno rindió 120 qq/ha y el otro 130 qq/ha.

La experiencia le resultó contundente. Por eso, para la próxima siembra ya tiene comprada la semilla de IS 799 VT3P y crecerá en superficie. Agrega que, si se vuelven a registrar resultados similares, en el futuro solo se quedará con este material, desplazando a los otros híbridos que antes eran los de su confianza.

Además de probar el híbrido de Illinois, ese lote de maíz también fue iniciático para el productor porque empezó a recorrer el camino de la digitalización, con nuevas herramientas de agricultura digital. Cuenta que hizo las primeras observaciones para avanzar hacia una ambientación del lote y un manejo variable de la densidad y la fertilización en la próxima campaña, esperando mejorar aún más los resultados.

La obtención de mayores rendimientos es fundamental para la empresa familiar, ya que los hermanos Malpass le agregan valor al maíz destinándolo a alimentar unas 22.000 gallinas ponedoras. La producción de huevos insume el 50% del grano producido.

“El tipo de maíz que usamos es un diferencial a la hora de vender los huevos”, explica el productor.

Con Illinois, su primera experiencia fue muy satisfactoria. Por eso, ahora va más a fondo en una nueva campaña, siempre de la mano de su distribuidor YPF Agro, el que le acercó la idea de sembrar este híbrido que tan buenos resultados le dio.