La lucha contra la resistencia antimicrobiana se hace en equipo

Argentina es reconocida en el mundo entero por ser un país productor y exportador de carne, y al mismo tiempo por cuidar aspectos que hacen a la calidad e inocuidad de un producto emblema para el país.

29/11/2021 | 4:49

No obstante, la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios y la seguridad alimentaria encuentran una amenaza global creciente en la resistencia a los antimicrobianos (RAM), la cual jaquea a la sanidad humana y animal. El concepto “antimicrobianos” se usa para referirse a los medicamentos utilizados para prevenir y tratar infecciones parasitarias, bacterianas, virales y micóticas.
Se calcula que alrededor de 700 mil personas mueren por año en todo el mundo por enfermedades causadas por gérmenes resistentes (Comisión O’Neill del gobierno del Reino Unido). Es, en efecto, una de las principales amenazas para la salud y se estima que, de no tomar las medidas necesarias, para el año 2050 llegaría a 10 millones de muertes por año.
Con el objetivo de combatir la RAM, desde 2010 existe un trabajo coordinado entre la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), la  Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), para tratar el tema bajo el enfoque de Una Salud, es decir, que se considere en forma integral la salud animal, la salud humana y la salud del planeta en pos de lograr una producción sostenible.
A nivel regional, la FAO, la OIE y la OPS están implementando el Proyecto Trabajando juntos para combatir la resistencia a los antimicrobianos, en siete países entre los cuales está Argentina junto con Brasil, Chile, Colombia, Paraguay, Perú y Uruguay. Este proyecto, está en línea con la iniciativa global enfocada en reforzar la capacidad de los servicios veterinarios y de salud para que se disminuya el impacto de la resistencia a los antimicrobianos.
El proyecto es financiado por la Unión Europea, la cual contempla un total de 12,6 millones de euros, que se ejecutarán durante cuatro años desde iniciado el proyecto en 2020 para la implementación de los planes nacionales de acción contra la resistencia a los antimicrobianos de los países participantes.
Al inicio del proyecto se realizó un diagnóstico inicial de cada país, para entender cuáles eran las principales áreas para mejorar, y luego cada gobierno presentó un plan de acción para reducir el uso de antimicrobianos.
“La llave la tienen los servicios veterinarios y agronómicos, en llegar a toda la cadena y ahí está la clave, porque lo que quiere el proyecto es reforzar las capacidades de los países para un uso prudente de antimicrobianos en salud humana, animal, vegetal y medioambiental”, aseguró Luis Barcos, representante regional de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) para las Américas.
Argentina lleva un trabajo muy fuerte en torno a la lucha contra la resistencia antimicrobiana y cuenta además con la ventaja de tener el Instituto Nacional de Microbiología “Dr. Carlos G. Malbrán” , el cual es referencia para toda América, promueve la cultura científica del país y se constituye como un centro de elaboración de sueros, vacunas y productos biológicos destinados al diagnóstico de resistencias antimicrobianas.
Incluso el Malbrán capacitó a los laboratorios veterinarios de la Argentina mucho antes de que surgiera este proyecto, para lo cual fue crucial el trabajo con el Ministerio de Salud, el cual reunió a todas las partes: Academia, Senasa, INTA, Medio Ambiente, la Sociedad Argentina de Infectología, Sociedad Argentina de Laboratorios, entre otras.
En efecto, el equipo del Senasa se ha capacitado en la mejora de la calidad de los datos de uso de antimicrobianos en animales, y junto al INTA incorporó técnicas de biología molecular en el Programa Nacional de Vigilancia de la RAM en los animales de consumo. A través de la recolección de muestras de materia fecal en frigoríficos, se busca dar con bacterias que indiquen desarrollo de resistencia a determinados antibióticos.
“Todo este cúmulo de conocimientos científicos y técnicos fue muy importante para las conversaciones que fueron fundacionales de lo que hoy es un plan nacional de Control de la Resistencia Antimicrobiana en Argentina y que ya está firmado y con resoluciones conjuntas del ministerio de Salud y de Agricultura; es digno de mencionar porque además traspasó el color de los Gobiernos, es decir fue un proyecto país”, dijo Barcos.
“El manejo adecuado de los antibióticos es un factor positivo que beneficia a todas las partes del sistema productivo, y el objetivo final es reducir los casos de resistencia antimicrobiana en humanos, lo que se logra con un uso cuidado y responsable de los medicamentos”, resaltó Barcos.
“Trabajar de modo conjunto no solo con OIE y OPS sino también con el SENASA, el INTA y las universidades del país, es fundamental para el fortalecimiento de las capacidades institucionales del sector pecuario nacional”, declaró Tito Efraín Diaz, Médico Veterinario y Representante interino de la FAO en Argentina y Uruguay.
“Los consumidores son cada vez más exigentes, quieren saber de dónde vienen los productos cárnicos, cómo son los sistemas productivos, si son o no amigables con el medio ambiente, cuál es el estatus sanitario y de bienestar animal, cuál es la calidad y la inocuidad de los productos, cómo se comercializan, cómo se transportan, cómo se procesan, entre otras cosas”, agregó Díaz.
Por todo lo anterior, Díaz afirmó que el proyecto de resistencia antimicrobiana que realizan conjuntamente la FAO, la OIE y la OPS en Argentina y otros países de la región, unido a los otros proyectos de cooperación de la FAO en ganadería sostenible, “contribuirá a mejorar la sostenibilidad de la producción, la inocuidad de los productos pecuarios, la salud del medio ambiente y la salud de los productores y consumidores. Asimismo, tendrá un impacto muy importante en el comercio de la carne de los países del cono sur a nivel mundial”.
Los referentes de OIE y FAO finalizaron planteando que seguirán fortaleciendo la alianza estratégica entre sus organizaciones en el país, en temas de capacitación y educación para diferentes actores de la cadena

cárnica, con el propósito de mejorar el estatus sanitario, la calidad e inocuidad de los productos y fortalecer el desarrollo ganadero sostenible de la Argentina.
Este año el lema es “Corre la voz, frena la resistencia a los antimicrobianos” y cobra relevancia en el marco de la celebración de la “Semana Mundial de Concientización sobre el uso de antimicrobianos” (WAAW, por sus siglas en inglés), del 18 al 24 de noviembre, fechas en las que se vuelve necesario aumentar la conciencia mundial en torno a la resistencia que generan los antimicrobianos y estimular así mejores prácticas de su uso tanto en el área de salud humana, como animal y vegetal.