Una plaga poco conocida de la soja

La vaquita defoliadora fue detectada en cultivos de la zona núcleo

21/12/2018 | 2:10

La vaquita defoliadora corresponde al género Megascelis  e integra el complejo de coleópteros crisomélidos que pueden encontrarse en forma ocasional en cultivos de soja. Dentro de los crisomélidos la especie más conocida es Diabrotica speciosa “vaquita de San Antonio”, que por su polifitofagia se la encuentra en una gran cantidad de especies cultivadas.

Las principales características morfológicas de la vaquita defoliadora son coloración verde, cinco milímetros de longitud corporal, patas castañas amarillentas, ojos saltones y cuerpo delgado, cubierto por una pubescencia moderada de color dorado (ver foto).

Biología y daños

Los adultos de Megascelis sp producen lesiones circulares y de bordes irregulares en los foliolos de soja, aunque también pueden alimentarse de cotiledones, brotes y vainas.

Cuando los daños ocurren en etapas vegetativas tempranas producen un retraso en el crecimiento de la planta de soja. La cantidad de adultos observada en los monitoreos realizados en la EEA Paraná del INTA osciló entre 1 a 5 individuos por planta, superando en algunos casos el 50% de defoliación (únicamente en parcelas experimentales, de reducido tamaño).

Los adultos de esta vaquita tienen gran capacidad de vuelo, son activos durante el día y muy movedizos, con hábitos gregarios. Aragón & Vázquez informaron que las infestaciones de estos insectos fitófagos comienzan en bordes y cabeceras de los lotes sembrados con soja.

 

Manejo y control

  • En primer lugar hay que realizar los monitoreos correspondientes para conocer si esta especie está presente y en qué cantidad, y estimar el porcentaje de defoliación. Hay que recordar que la soja puede soportar defoliaciones de 30 a 35% desde la emergencia del cultivo hasta fin de floración sin efectos importantes sobre los rendimientos. En etapas vegetativas tempranas (VC hasta V4) la metodología de muestreo es la observación directa; en etapas posteriores se puede recurrir al paño vertical. Se sugiere monitorear en horas tempranas de la mañana, cuando las vaquitas no están muy activas  y por su ubicación en la planta son fácilmente reconocibles.
  • La capacidad de consumo individual de los crisomélidos, en general, es baja si se la compara con una larva defoliadora. Por ejemplo, 5 adultos de Diabrotica speciosa consumieron 4,5 ± 2,8 centímetros cuadrados de área foliar en 48 horas en condiciones controladas.
  • La incidencia de este herbívoro reviste importancia cuando se presentan poblaciones muy abundantes y en etapas vegetativas tempranas. Además, las plantas de soja son más susceptibles al daño cuando se encuentran bajo algún tipo de estrés biótico (otros problemas sanitarios) o abiótico (falta de agua y/o nutrientes). Flores (2009) informó en que los cultivos que se desarrollan con buena humedad y presentan elevada foliosidad no debe preocupar el daño causado por Megascelis sp, aún con densidades de dos a tres adultos por planta.
  • Por la capacidad de vuelo de las vaquitas defoliadoras y por el hecho de utilizar diversas especies vegetales como hospedantes, la probabilidad de reinfestaciones es alta, por lo que el control químico resulta una práctica poco recomendable, a excepción que las pulverizaciones se realicen únicamente en las cabeceras.
  • Los adultos de Megascelis sp pueden encontrarse en panojas de sorgo granífero y en alfalfa, constituyendo ambos cultivos hospedantes alternativos a la soja.
  • En la Argentina no se ha estimado un umbral de acción para las vaquitas defoliadoras, debido fundamentalmente a su categoría de plaga ocasional o secundaria. Como información de referencia se puede considerar el umbral de acción determinado en Estados Unidos para Cerotoma trifurcata (especie de la misma Familia que Megascelis sp). Hunt et al manifiestan que los adultos de C. trifurcata causan daño económico a la soja cuando la densidad oscila entre 2 y 9 individuos por planta, dependiendo de su estado de desarrollo, del costo del tratamiento y del valor de la soja.

 

Fuente: Adriana Saluso. Boletín Entomológico del Sistema de Alerta en Red