Oferta ganadera en baja e incertidumbre cambiaria: el tablero que ve Iriarte
En la previa electoral, Ignacio Iriarte advierte una fuerte retracción de la oferta y un mercado externo firme pero con techos de precio. Proyecta un giro más exportador, alerta por la faena de vaquillonas y relativiza la idea de que Argentina pueda “apagar el incendio” de la carne en EE.UU.
23/10/2025 | 11:31“Es un momento en que hay muchas más preguntas que respuestas”, abre Ignacio Iriarte. En el muy corto plazo, el analista observa “una reducción de la oferta ganadera medido por los datos que publica Senasa”. Los números son elocuentes:
“venimos… matando 57/59 mil cabezas diarias. Ya en septiembre la faena cayó a 51 mil y en octubre se mantiene por debajo de los niveles normales”.
Para Iriarte, la incertidumbre electoral y la expectativa de cambios en la política cambiaria explican gran parte del freno.
En ese frente, su diagnóstico es tajante: “Ningún gobierno quiere devaluar, ninguno, nunca”. Aun así, cuantifica lo ocurrido: “La devaluación… está alrededor del 25% (base junio=100) y los insumos ganaderos… pasaron la mitad: 12%”. El traslado a precios, dice, fue “sospechosamente bajo”, condicionado por la recesión.
Del lado de la demanda global, Iriarte subraya que “Estados Unidos no le sobra nada de carne” y que los valores internacionales “dan la impresión que tocaron un techo”. Al mismo tiempo, relativiza versiones sobre un auxilio argentino al mercado norteamericano: “Argentina es el octavo proveedor de Estados Unidos… ¿Llaman al bombero Brasil… o al bombero Argentina?”.
La otra luz amarilla está en la oferta propia: “La tasa de extracción de vaquillonas es la más alta de los últimos 25 años… No lo puedo explicar”. El ciclo de recomposición —si arranca— implicará menos faena en el corto plazo, con la necesidad de subir peso de faena para amortiguar el bache. Aun así, el “modelo” que dibuja para 2026 luce más exportador: “1 millón de toneladas exportadas sobre 3,2 millones de producción y consumo interno en torno a 45 kilos”.
En el mapa externo, Brasil y China marcan el pulso: el primero por volumen récord y el segundo por compras reactivadas y posibles cambios de régimen importador. Con todo, Iriarte resume el dilema argentino: el mercado externo “presenta un panorama extraordinario”, pero “lo que no tiene [la exportación] es hacienda”. La clave pasará por administrar la escasez de corto plazo sin hipotecar el rebote productivo.
