Exportación gana peso y la oferta cae: el giro que anticipa Iriarte para la ganadería argentina
Con una faena 7% menor interanual y un consumo que tendería a 45 kg por habitante, Ignacio Iriarte advierte que el motor será la exportación —ya en 30% de la demanda— en un mundo firme pero incierto por China, Brasil y EE.UU
06/11/2025 | 11:29La fotografía del mercado es nítida para Ignacio Iriarte: “Un mercado muy animado donde se siente crecientemente el peso de la exportación, que hoy debe estar en el 30% y el año que viene podría ser 33%”. El envión externo convive con una caída de oferta que se profundizó en primavera: “Hoy la faena… está 7% abajo del año pasado”. Septiembre y octubre mostraron menos ingresos a planta por lluvias, dólar y elecciones, y la señal de fondo puede ser un cambio de fase: “Cuando el ciclo ganadero cambia… el criador retiene, deja de vender”.
El frente interno luce tenso. Con salarios reales todavía frágiles, Iriarte recuerda el termómetro RIPTE medido en kilos de carne: “Hoy… está en el orden de los 120 kg”, lejos de los 178 kg de otros ciclos. El consumo, entonces, cede: “Vamos a acercarnos a un consumo aparente de 45 kg”. En paralelo, el feedlot comienza a vaciarse y los precios reacomodan jerarquías: “La vaca gorda subió 60% desde junio; la conserva buena 69%; el novillo Hilton 28%; el ternero apenas 17%”.
Afuera, las oportunidades sobran y las dudas también. China podría redefinir su esquema de importaciones; Brasil transita el final de su liquidación; y en EE.UU. “se especula con cupos o alivios arancelarios” que reconfiguran flujos. “El panorama tiende a ser cada vez mejor… pero la principal limitante es de dónde vamos a sacar la hacienda”, resume. Si se consolida la retención, habrá menos vacas a faena y más puja por novillos pesados. La pregunta clave, además, es cambiaria: “¿Con qué tipo de cambio vamos a exportar la carne vacuna?”
Conclusión: firmeza de precios, exportación como tracción y oferta en repliegue. “Se está gestando el faltante de hacienda”, advierte Iriarte. Para capturar el boom externo, el sistema necesitará tiempo —y señales— para recomponer stock.
