Acuerdo UE–Mercosur: oportunidades para la agroindustria argentina y una advertencia clave sobre la estrategia
Tras la firma del acuerdo Unión Europea–Mercosur en Asunción, el consultor Maximiliano Díaz analizó los impactos para las principales cadenas agroindustriales, destacó beneficios concretos en soja, carnes y lácteos, y advirtió que sin una estrategia clara Argentina podría desaprovechar una oportunidad histórica.
19/01/2026 | 9:48La firma del Acuerdo Unión Europea–Mercosur, luego de 25 años de negociaciones, abrió un nuevo escenario para el comercio exterior argentino y, en particular, para la agrobioindustria. Así lo explicó Maximiliano Díaz, de la Consultora Endógena, quien aseguró que el entendimiento representó “un hecho muy importante en términos de intercambio comercial y de cooperación política e institucional”, con impactos directos sobre las principales cadenas productivas del país.
Díaz señaló que Argentina quedó “a las puertas de una oportunidad importante”, aunque remarcó que el aprovechamiento de ese potencial dependerá de la capacidad de definir una estrategia clara. “Si no hay una estrategia bien definida, esta puede ser otra oportunidad de desarrollo que la Argentina deje pasar, como ocurrió en otras décadas”, advirtió.
En el plano político, el consultor explicó que el acuerdo ingresó al Congreso argentino para su tratamiento y que existe una alta probabilidad de aprobación. Además, aclaró un punto central del debate: “La parte comercial no necesita la aprobación de todos los parlamentos europeos; con la aprobación del Parlamento Europeo ya queda vigente. En el Mercosur, con que un país lo apruebe, el Acuerdo pasa a ser operativo para ese país”.
Uno de los aspectos más relevantes fue el sistema de cuotas. Díaz alertó que los países que no aprobaran rápidamente el Acuerdo quedarían fuera del reparto inicial. “Las cuotas se fijan por tres años. Si no entrás, recién discutís al cuarto año. Es un incentivo muy fuerte para aprobar rápido, porque durante ese tiempo los beneficios se reparten entre los países que sí están dentro”, explicó.
Respecto de los sectores beneficiados, el análisis puso el foco en la soja, las carnes y los productos industrializados. En soja, destacó no solo la baja de aranceles en la Unión Europea, sino también el compromiso del Estado argentino de reducir las retenciones hasta el 14% en un plazo de siete años. En carnes, subrayó que la cuota Hilton pasó a tener arancel cero y que se creó una cuota adicional con rebajas significativas.
El consultor también resaltó oportunidades en la agroindustria con valor agregado, especialmente en la cuenca lechera. “En quesos, el queso fresco es una oportunidad ideal: Argentina es el principal exportador de Sudamérica y la cuota libre de arancel llega a 30.000 toneladas, prácticamente el total de lo que produce el país”, afirmó. Algo similar ocurrió con la leche en polvo, donde Argentina lideró las exportaciones del Mercosur y tuvo capacidad para absorber gran parte de la cuota libre de arancel.
En biodiesel, Díaz señaló que el acuerdo abrió una ventana de oportunidad por la baja de aranceles y de retenciones, aunque advirtió sobre problemas estructurales internos, como el bajo porcentaje de corte. “El acuerdo puede ayudar a revitalizar el sector, pero hay limitaciones domésticas que también hay que resolver”, sostuvo.
Finalmente, llamó a prestar atención a las exigencias ambientales y sanitarias. “Hay que cumplir con certificaciones y estándares, pero estar muy atentos a que no se usen como barreras paraarancelarias para limitar cuotas una vez que los requisitos están cumplidos”, concluyó.
El análisis completo en la entrevista en MercadoVisión:
