UE–Mercosur: Paraguay y Uruguay vieron oportunidades concretas para la carne y el agro

Referentes del sector ganadero de Paraguay y Uruguay analizaron el impacto del acuerdo con la Unión Europea y coincidieron en destacar beneficios comerciales, reducción de aranceles y previsibilidad para las exportaciones, con matices según la realidad productiva de cada país.

19/01/2026 | 3:15

La firma del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur abrió un nuevo escenario para las cadenas ganaderas de la región. Desde Paraguay y Uruguay, dos países fuertemente orientados a la exportación de carne, las lecturas mostraron optimismo, aunque con enfoques diferentes según el peso productivo y comercial de cada mercado.

Mario Luis Balmelli, presidente del Foro de Carnes del Mercosur y referente de la Asociación Rural del Paraguay, sostuvo que las expectativas fueron “muy importantes para toda la región”. Al analizar la cuota acordada, recordó que el volumen final quedó en 99.000 toneladas peso carcasa y remarcó que “representa apenas el 1,5% del consumo de carne de la Unión Europea y el 1,6% de su producción”, por lo que consideró “exageradas” las preocupaciones de los productores europeos.

En ese marco, Balmelli afirmó que Paraguay atravesó “un momento muy bueno dentro de toda la cadena de valor de la carne”, con un año excepcional en exportaciones y en ingreso de divisas. “Estamos subidos a este carro, es un crecimiento que venimos logrando en forma progresiva en los últimos años”, señaló, y recordó que el país llegó a exportar más carne que Argentina y Uruguay en algunos períodos recientes.

Sobre la distribución interna de la cuota, el dirigente paraguayo consideró que todavía era prematuro definirla, aunque destacó el clima de diálogo dentro del Mercosur: “Siempre hemos tenido relaciones cordiales, de mucho respeto y mucha conversación, y en ese marco seguiremos negociando”. También subrayó que la desgravación arancelaria prevista a 15 años marcó que el acuerdo fue “el inicio de un proceso”.

Más allá de la carne, Balmelli explicó que Paraguay ve oportunidades en otros productos agroindustriales, como soja y derivados, azúcar orgánica y proyectos forestales y de celulosa. “El sector agropecuario es el motor del Paraguay: de cada 100 dólares que ingresan al país, 74 corresponden al agro”, destacó. En relación con la ley antideforestación europea, fue categórico: “Rechazamos absolutamente los términos de la norma y la consideramos una medida paraarancelaria”, aunque aclaró que el país cumplió con exigencias ambientales y sanitarias que ya le permitieron acceder al mercado europeo.

 

Desde Uruguay, el operador ganadero Alejandro Zambrano calificó la firma como “una muy buena noticia”, especialmente por la estabilidad histórica del mercado europeo. “Europa siempre fue un mercado estable, a diferencia de otros destinos más coyunturales”, señaló. En su análisis, el impacto más relevante pasó por la reducción de aranceles, en particular sobre la cuota Hilton, que quedó con arancel cero.

Zambrano explicó que ese cambio significó para Uruguay un ahorro estimado de entre 10 y 12 millones de dólares en aranceles, lo que representó “casi un 3 o 4% del total de aranceles que paga el país por todas sus exportaciones”. “Para dimensionar la importancia, es un impacto directo y rápido en los costos de exportación de carne a Europa”, afirmó.

Sin embargo, el operador uruguayo aclaró que no esperaba un aumento significativo en el volumen exportado. “El stock vacuno está estabilizado hace mucho tiempo, en torno a los 11 millones y medio de cabezas”, indicó, y sostuvo que el principal beneficio fue una exportación “más eficiente”, con posibilidad de redireccionar envíos hacia mercados más rentables.

Así, mientras Paraguay visualizó en el acuerdo una oportunidad de expansión y consolidación de su crecimiento exportador, Uruguay puso el foco en la mejora de competitividad vía reducción de aranceles. Dos miradas distintas, pero coincidentes en un punto central: el acuerdo UE–Mercosur abrió una ventana estratégica para la carne sudamericana en el largo plazo.