Suben los granos por la seca y crece la incertidumbre: alerta por maíz, soja y retenciones
El analista de granos Carlos Etchepare explicó en Canal Rural que la reciente suba de los precios internacionales respondió a la sequía en Argentina, mientras productores y exportadores operaron con extrema cautela ante la incertidumbre climática y la expectativa de cambios en los derechos de exportación.
29/01/2026 | 10:27El mercado de granos mostró una recuperación en los últimos días, pero lejos estuvo de traer alivio al sector productivo. Así lo planteó Carlos Etchepare, analista especializado en mercados agrícolas, quien remarcó que la suba de precios tuvo como principal fundamento la sequía que afectó a amplias zonas productivas de la Argentina.
“El mercado está subiendo estos días, pero no es lindo, porque es consecuencia de la seca de Argentina”, señaló Etchepare, al explicar que los informes de Chicago pusieron el foco especialmente en el maíz, aunque también alcanzaron a la soja. Según detalló, en algunas regiones incluso se comenzó a cosechar de manera anticipada, una señal clara del deterioro productivo.
El analista advirtió que el clima volvió a sembrar dudas sobre el volumen final de cosecha, en un contexto donde las ventas se mantuvieron muy reducidas. “Si faltaba algo era precisamente la gran incertidumbre climática en muchas zonas”, resumió.
A ese escenario se sumó el factor político-económico. Etchepare explicó que desde septiembre no se registraron nuevas declaraciones juradas de ventas al exterior de soja ni de maíz, mientras que en trigo las operaciones se concentraron en embarques inmediatos. “Hay expectativa de que bajen los derechos de exportación, tanto del lado del productor como del exportador”, sostuvo.
En ese marco, describió una dinámica de cautela generalizada: los productores vendieron poco y, cuando lo hicieron, priorizaron operaciones a fijar, mientras que los exportadores evitaron comprometer ventas externas ante el riesgo de cambios en las retenciones y la falta de mercadería.
Etchepare también se detuvo en un aspecto estructural del mercado argentino: la baja utilización de herramientas de cobertura de precios. Recordó que hace cuatro décadas ya se hablaba de futuros y opciones como instrumentos de protección, pero reconoció que la adopción siguió siendo limitada. “Cuarenta años después seguimos discutiendo lo mismo”, afirmó.
Según explicó, los principales usuarios de esos instrumentos fueron los grandes productores y pooles de siembra, más profesionalizados y con acceso a asesoramiento especializado. “No se puede desconocer que ese sistema existe y después reclamárselo al agente comercial”, advirtió.
Finalmente, puso el foco en el escenario internacional, especialmente en Brasil, con proyecciones de producción de soja cercanas a las 180 o incluso 190 millones de toneladas. “Brasil produce y tiene infraestructura y financiamiento para administrar su oferta”, explicó, y alertó sobre el impacto que esa expansión puede tener sobre la Argentina, que arrastró una producción de soja estancada y una fuerte capacidad ociosa en la industria aceitera. “Ese mayor costo termina descontándose del precio que recibe el productor”, concluyó.
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