Hoja de ruta para detectar malezas peligrosas en un lote

Protocolo para evitar sorpresas desagradables

26/04/2019 | 9:47

El Monitoreo Sistemático de Malezas es una práctica recomendable en las empresas agrícolas. Según la Real Academia Española, la definición de monitorear es “supervisar o controlar algo o alguien”. En el caso del monitoreo de malezas, se refiere específicamente a detectar invasoras o a alertar acerca de cambios en la composición florística. El monitoreo también incluye tomar decisiones acerca de la conveniencia de un tratamiento en un cultivo, constatar la eficacia y/o las fallas de una aplicación y verificar la posible aparición de resistencia, para poder tomar las medidas necesarias para que el problema no se acreciente.

El monitoreo debe ser sistemático porque se hace de una forma predeterminada, con cierta periodicidad y dejando registro para la toma de decisiones en el momento y futuras.

 

Protocolo de monitoreo

En el año 2014 se dio a conocer un Protocolo para Diagnóstico de Malezas en Cultivos Extensivos, elaborado por REM, CREA, AAPPCE y especialistas de INTA y de universidades.

El documento permite que el monitoreo sea un procedimiento fácilmente repetible y no subjetivo, de modo que pueda ser realizado por diferentes personas a lo largo del tiempo, manteniendo la uniformidad de la información relevada.

Algunos puntos por destacar de dicho protocolo son:

  • Establecer fechas de monitoreos periódicas que permitan, de ser necesario, llegar a tiempo con el control y además poder realizar comparaciones interanuales.
  • Conocer la biología de las malezas y especificar las más problemáticas que puede haber en la zona. Así, al llegar al lote se cuenta con información sobre lo que se puede encontrar.
  • Ubicar los posibles ambientes que se encontrarán en el lote por relevar, según la topografía u otros elementos, para darle un trato diferencial a cada uno.
  • Puntualizar los tres sectores que se deben monitorear: Bordes, Lugar de entrada de cosechadora e Interior del lote. Así se puede detectar inicialmente el ingreso de alguna especie nueva y tomar la decisión o no de control.
  • Establecer un patrón de medición en la parte interna del lote con un número determinado de sitios de medición según la superficie y la zonificación del lote. En cada sitio de medición se deben especificar las especies encontradas, cantidad y tamaño. También, detectar si hubo nuevos nacimientos o fallas de la aplicación anterior. En el último tiempo esta tarea ha sido facilitada por Apps específicas, como por ejemplo SACHA y SIMA, que permiten relevar rápida y objetivamente la información, compartirla con todos los interesados y dejar un registro organizado para análisis futuros a nivel de lote, región, campaña, maleza, etc.

Finalmente, hay que decir que, si bien el monitoreo de malezas es una práctica que se realiza normalmente, no se hace con la frecuencia (días entre monitoreos) y calidad (nivel de información relevada) que amerita. Cambiar esta realidad es esencial para evaluar la efectividad del manejo de malezas que se está haciendo en cada lote.

 

Fuente: REM de Aapresid.