Si va a sembrar trigo, revise primero la población de larvas del suelo
Hay riesgo de ataques de bicho torito
19/06/2018 | 2:00Durante los meses de verano, en la zona agrícola del centro de Córdoba se detectó una importante actividad de adultos de Diloboderus abderus, conocido comúnmente como “bicho torito”.
A partir de este antecedente, técnicos del INTA advierten que podrían existir larvas de este insecto en lotes destinados a la siembra de trigo y brindan indicaciones de manejo para tener en cuenta. Esta plaga presenta una alta voracidad y puede provocar daños severos, debido a que sus larvas se desarrollan durante gran parte del ciclo del cultivo de trigo.
“Las larvas de este insecto pueden dañar el cultivo de trigo durante todo su ciclo, consumiendo semillas en germinación, raíces, plántulas y plantas”, explicó Fernando Fava, investigador del INTA Manfredi, Córdoba, quien enfatizó: “Poblaciones de 20 larvas de bicho torito por metro cuadrado provocan una disminución del stand de plantas que puede llevar a la resiembra del lote”.
Remarcó que “las poblaciones de este insecto pueden pasar desapercibidas inicialmente, al tratarse de una plaga subterránea y de aparición esporádica”. Además de afectar al trigo, puede causar importantes daños en cultivos de maíz y alfalfa.
Revisar los lotes
En lotes de trigo próximos a la implantación, Fava aseguró que “el muestreo de los lotes previo a la siembra resulta indispensable para tomar decisiones de manejo basadas en la densidad poblacional de la plaga”.
Las larvas de bicho torito tienen hábitos subterráneos y viven en galerías hechas en el suelo comunicadas hacia el exterior a través de un orificio que, normalmente, aparece tapado con un montículo de tierra. “Estos montículos son el primer indicador de que hay actividad de las larvas en el lote”, graficó el técnico.
Las larvas de bicho torito pueden medir hasta seis centímetros de largo, tienen cabeza rojiza y, a diferencia de otras especies con las que suelen confundirse, no poseen pelos.
Fava alentó a que “los productores salgan a caminar los lotes y recomendó hacer un monitoreo exhaustivo antes de la siembra, a partir de la toma de muestras que permitan estimar la cantidad de insectos en el lote.
Toma de muestras
Para tomar la muestra, debe realizarse un pozo de 25 por 50 cm, con una profundidad aproximada de 30 cm. En general, esta tarea ocupa a dos personas y consiste en que, mientras una persona cava, la otra desarma los terrones de tierra y cuenta las larvas de bicho torito.
“Si se registran cinco larvas de bichos torito por metro cuadrado, la mejor alternativa de control es la aplicación de un insecticida curasemilla”, puntualizó Fava.
Por último, el técnico advirtió que, “cuando el monitoreo no se realiza o se demora, el control de esta plaga se dificulta, ya que la aplicación de insecticidas de cobertura total da lugar a controles erráticos y poco satisfactorios”.
