Consumo en carne: cae la compra y crecen las opciones más económicas en las carnicerías
La demanda se debilitó con fuerza en el mostrador, mientras los consumidores buscaron precios más accesibles y redujeron los volúmenes de compra
20/03/2026 | 11:15El consumo de carne vacuna pasa por un momento complejo en el mercado interno, con una caída marcada en los volúmenes y un cambio de hábitos por parte de los consumidores. Luis Lomuoio, matarife y comprador habitual, describió el escenario con claridad: “Está complicadísimo. Mermó mucho lo que es el consumo de carne, la gente se queja mucho con el tema valores”.
Según explicó, el impacto del precio en el bolsillo se reflejó directamente en las carnicerías. “Para la gente está caro. Más allá de que haya bajado un poquito, sigue alto”, sostuvo. En ese contexto, el ticket promedio también se ajustó a la baja: “La gente consume la mitad de lo que consumía antes”.
El corrimiento hacia proteínas más económicas se consolidó como tendencia. “Consume más pollo y cerdo”, afirmó Lomuoio, al detallar que las ofertas marcaron el ritmo de compra: “Tenés 3 kilos de pata muslo en 15.000 pesos o menos, y 2 kilos de milanesa de pollo en 12.000. La gente eso lo mira y busca las ofertas”.
Incluso en un momento tradicionalmente fuerte para la carne vacuna, como la temporada de parrilla, el comportamiento cambió. “Se diversificó mucho. Se llevan pechito, carré, bondiola y también pollo a la parrilla. Carne vacuna sí, pero en menos cantidad”, explicó.
En cuanto a los precios, la baja reciente resultó limitada. “Se bajó entre 300 y 500 pesos en el ternero, pero no mucho más”, indicó. Y agregó que los costos estructurales del sector dificultaron trasladar mayores reducciones al mostrador: “El carnicero tiene muchísimo gasto: alquileres, cargas sociales. No la puede bajar mucho la carne”.
El matarife también remarcó que parte del ajuste quedó absorbido en la cadena: “Cuando compraste caro y después baja, lo tenés que absorber. Todo suma”. En ese sentido, estimó que solo en la operatoria desde el mercado hasta la ganchera se acumularon unos 400 pesos por kilo en costos.
Con este escenario, el consumo siguió condicionado por la pérdida de poder adquisitivo, mientras el sector buscó equilibrio entre precios, costos y demanda.
La entrevista a Luis Lomuoio en Canal Rural
