Tensión global encarece fletes y golpea al agro argentino

El conflicto en Medio Oriente eleva costos logísticos, presiona insumos clave y anticipa una campaña con mayor incertidumbre para productores

30/03/2026 | 11:10

La escalada del conflicto en Medio Oriente genera un impacto directo sobre el comercio internacional y empieza a trasladarse con fuerza al negocio agropecuario argentino. Según explica Yanina Soledad Lojo, licenciada en comercio exterior, la principal consecuencia es el fuerte aumento en los costos logísticos, impulsado por el encarecimiento del petróleo y las primas de seguro para el transporte marítimo.

“Este conflicto genera un impacto sustancial en la comercialización. Aumenta la prima de riesgo del seguro y eso encarece el transporte internacional”, señala. En ese sentido, remarca que, si bien Argentina no depende directamente de rutas que atraviesen el Golfo Pérsico, el redireccionamiento global del comercio sobrecarga otras vías estratégicas.

La especialista advierte que la menor disponibilidad de buques también complica el escenario: “Muchas navieras dicen: si no tengo seguro, no voy a sacar mi barco. Eso reduce la oferta y presiona aún más los costos”. A esto se suma la amenaza sobre puntos clave como el estrecho de Bab el Mandeb, vital para la conexión entre Asia y Europa, lo que incrementa el riesgo de interrupciones en el flujo comercial.

El efecto no se limita al transporte. Lojo explica que los mayores tiempos de tránsito y la congestión portuaria generan costos financieros adicionales: “Si un producto tenía que llegar en 30 días y tarda 50, ese tiempo también se paga y termina impactando en el precio final”.

En el plano productivo, el impacto ya se traslada a los insumos. El alza del gas natural licuado y su incidencia en fertilizantes como la urea enciende alarmas en plena transición entre cosecha y planificación de la próxima siembra. “El productor va a vender su cosecha y cuando quiera recomprar insumos se va a encontrar con precios mucho más altos”, advierte.

Finalmente, Lojo describe un escenario global atípico, con subas simultáneas en commodities y fortalecimiento del dólar: “Es una situación de extrema volatilidad. La soja opera en máximos de dos años y eso refleja la tensión global”. Bajo este contexto, anticipa una campaña desafiante: “Va a ser una temporada muy difícil para el productor agropecuario”.

La entrevista completa en Canal Rural: