Carne y consumo en revisión: el mercado se mostró abastecido, pero con precios en niveles históricos
Sergio Pedace, vicepresidente de CAMYA, analizó la jornada en el mercado, la evolución de los precios de la carne, el impacto en el consumo y la delicada situación de la industria frigorífica.
13/01/2026 | 10:17La jornada en el mercado ganadero mostró una entrada importante de hacienda, con precios que se mantuvieron firmes para los animales de muy alta calidad, mientras que la hacienda más “racionada” o de campo tendió a regularse levemente hacia abajo. Así lo explicó Sergio Pedace, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA), al señalar que “este negocio es transparente, es oferta y demanda continua”.
Pedace sostuvo que el mercado se mostró abastecido, con una recomposición en algunos cortes que habían estado muy escasos durante diciembre. “Empezó a aparecer el asado nuevamente porque los frigoríficos comenzaron a cortar, pero la venta se frenó un poco porque hay mucha gente de vacaciones”, indicó.
En relación con la suba del 11% en el precio de la carne durante diciembre, el dirigente explicó que los valores se mantuvieron elevados y en niveles históricos. “La inflación viene explicada en buena parte por la carne, que subió y quedó en precios muy altos”, afirmó. Además, remarcó la fuerte suba anual de la hacienda en pie, muy por encima de otros productos.
Al comparar precios, Pedace destacó un dato clave para entender el consumo: “Un kilo de pollo valió alrededor de 3.500 pesos y el kilo de cerdo entre 6.000 y 7.000 pesos; dos kilos de cerdo prácticamente valieron lo mismo que un kilo de carne vacuna”. En ese contexto, anticipó que en 2026 el consumidor se volverá más selectivo y tenderá a volcar parte de su consumo hacia el cerdo y el pollo.
Sobre el consumo interno, señaló que se mantuvo en torno a 48 o 50 kilos por habitante, aunque advirtió que la carne vacuna comenzó a perder participación. “La carne va a ir achicando un poquito el consumo argentino”, aseguró.
Otro punto de preocupación fue la composición de la hacienda. Pedace advirtió sobre el riesgo de animales sobreengrasados: “Necesitamos que los kilos sean carne y no grasa para el mercado interno; la exportación necesita grasa, pero eso nos puede complicar”. Según explicó, la compra de novillos pesados por parte de la industria exportadora generó tensiones en los cortes parrilleros destinados al consumo local.
Finalmente, el vicepresidente de CAMYA describió una situación crítica en la industria frigorífica, con rentabilidad negativa y capacidad ociosa. “Hay frigoríficos cerrados y otros que van a tener que replantearse si pueden seguir abiertos”, sostuvo. En ese sentido, reclamó trabajar en toda la cadena de valor y en los subproductos. “Estamos regalando el cuero, la achura y el sebo. Si valorizamos eso, la industria puede mejorar su ecuación y hasta ayudar a bajar el precio al consumidor”, concluyó.
La entrevista en MercadoVisión:
