De Buenos Aires a Shanghái: la historia del joven argentino que llevó la carne nacional al corazón del mercado chino

Con solo 28 años, Ron Lichtenstein relató en Canal Rural cómo fue vivir casi una década en China y construir, desde cero, un camino para posicionar la carne argentina de calidad entre consumidores chinos, apostando a la experiencia, la cultura y el conocimiento del mercado.

26/01/2026 | 1:35

Ron Lichtenstein contó en Canal Rural que su vínculo con China comenzó a los 14 años, cuando visitó por primera vez el país tras la mudanza de su padre. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó a los 18, cuando decidió instalarse en Shanghái y empezar una experiencia personal y comercial que se extendió durante casi diez años.

“Fue un baldazo de agua fría. No entendía nada, ni el idioma ni la cultura. A los tres meses me quería volver”, recordó. Aun así, decidió quedarse y acompañar los negocios vinculados a la carne argentina que su familia comenzaba a desarrollar en el mercado chino.

Lichtenstein explicó que uno de los principales desafíos fue educar al consumidor. “La gente no conocía la carne argentina de calidad. No alcanzaba con vender un bife, había que enseñar cómo cocinarlo y contar qué había detrás del producto”, señaló. En ese proceso, destacó la importancia de vender una experiencia completa: cultura, gastronomía y estilo de vida argentino.

El joven empresario remarcó que el dominio del idioma chino fue clave para generar confianza. “Hablar el idioma me abrió puertas enormes. Los clientes valoraban que alguien les explicara el producto en su propio lenguaje”, afirmó.

Según su análisis, el consumo de carne vacuna de calidad en China se concentró principalmente en la clase media y media alta, especialmente en grandes ciudades como Shanghái. “El bife es algo occidental. Lo consume gente que viajó, que conoce y busca una experiencia distinta”, explicó.

Lichtenstein también se refirió a las diferencias competitivas frente a países como Australia y Estados Unidos. “Argentina tiene una materia prima impresionante, pero todavía tiene que mejorar mucho en procesos, presentación y homogeneidad del producto”, advirtió. En ese sentido, subrayó la necesidad de fortalecer los vínculos comerciales y cumplir con la palabra. “China valora la constancia. Hoy se paga más por establecimientos confiables”, sostuvo.

Sobre el presente y futuro del mercado, fue optimista: “China está en un gran momento para la carne argentina. El consumidor está aprendiendo, quiere calidad y está dispuesto a pagarla si el producto llega bien presentado y con una historia detrás”.

Finalmente, dejó una reflexión personal sobre su experiencia. “Ir a China fue la mejor decisión. Aprendí humildad, eficiencia y a valorar lo que Argentina tiene para ofrecerle al mundo. Nosotros podemos vender disfrute y calidad; ellos nos enseñan cómo producir mejor”, concluyó.

La entrevista completa en MercadoVisión: