Desastre climático en el corazón bonaerense: “Una localidad devastada”, dicen los productores tras el temporal

Las intensas lluvias y vientos arrasaron Urdampilleta, dejando sin luz, con caminos anegados y viviendas destruidas. Productores y transportistas relataron a Canal Rural la gravedad del fenómeno. Desde Daireaux, también piden acción ante el colapso hídrico: “Pónganse las barbas en remojo y laburen un poco”.

04/11/2025 | 10:41

El temporal que azotó en las últimas horas el centro bonaerense dejó imágenes desoladoras y testimonios de angustia. Urdampilleta fue una de las localidades más afectadas, con 140 milímetros de lluvia caída en pocas horas, ráfagas de viento violentas y una infraestructura gravemente dañada.

“Fue una catástrofe, una localidad devastada”, describió Juan Carlos González, productor y transportista de la zona, en diálogo con Canal Rural. “Mucho viento, piedra y 140 mm en la noche. Volaron techos, se cayeron postes de luz, hay casas destruidas. No hay corriente, no se puede circular, los caminos están intransitables y hay evacuados”, detalló.

González señaló además que el pueblo “quedó aislado” y que la falta de energía eléctrica agrava la situación: “Se están quedando sin carga los celulares, la gente está incomunicada”. Defensa Civil trabaja desde anoche con evacuaciones y asistencia a las familias afectadas, mientras los vecinos esperan la restitución del servicio eléctrico.

A pocos kilómetros, en Daireaux, también se sintió el impacto de las lluvias. “Llovieron 70 milímetros y ya estamos cansados del agua”, dijo Alfonso Monasterio, de la firma Monasterio Tattersall SA. “Pasamos de la seca al agua. Ya está, que se ocupen los que se tienen que ocupar de la parte hídrica, pónganse las barbas en remojo y laburen un poco”, reclamó con tono de frustración.

Monasterio advirtió que la situación está afectando la logística y el movimiento de hacienda: “Esto va a complicar todo, estamos viendo si podemos dar el remate del jueves o no”.

Ambos testimonios reflejan una misma realidad: productores exhaustos frente a una secuencia de extremos climáticos que golpea la producción, el transporte y la vida cotidiana en la región.

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