El negocio ganadero encontró un punto de equilibrio y mejora los márgenes productivos
Sebastián Riffel analizó la relación actual de precios y destacó que la eficiencia volvió a ser clave para sostener la rentabilidad en la cría, recría y terminación
13/04/2026 | 11:19El negocio ganadero mostró señales de mayor previsibilidad en las últimas semanas, tras un período marcado por fuertes subas y distorsiones en los valores. Según explicó el asesor ganadero Sebastián Riffel, el mercado comenzó a acomodarse y permitió visualizar un escenario más claro para las distintas actividades.
“Pareciera que está encontrando un equilibrio, lo cual es relativamente bueno porque venimos de una vorágine de precios donde no sabíamos dónde estábamos parados”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que hoy los valores se ubicaron en niveles más razonables, con un ternero firme en torno a los $6.500 y un gordo que “encontró un techo” .
Con esta nueva relación de precios, Riffel señaló que el negocio volvió a ser viable para la mayoría de los sistemas productivos. “Hay negocio para todas las actividades”, afirmó, aunque aclaró que el feedlot de ciclo corto continúa siendo el eslabón más comprometido.
El análisis mostró que la clave pasa por la eficiencia y por sumar kilos por animal. “El recreador y terminador que hace un novillo pesado encuentra un margen de entre 150 y 200 dólares por cabeza”, indicó, destacando que estos niveles no se observaron en la última década.
En paralelo, los costos de producción se mantuvieron relativamente bajos, especialmente por el precio del maíz. “La comida va a seguir siendo barata, y eso determina el resto de los costos”, explicó. Sin embargo, advirtió que la relación de compraventa seguirá siendo desfavorable, con un ternero más caro que el gordo, lo que obliga a mejorar la eficiencia productiva.
Respecto del contexto general, el especialista fue claro al descartar un escenario de boom ganadero. “Estamos lejos de un boom, pero sí atravesamos un momento de muy buenos precios”, señaló.
En ese marco, comenzó a observarse un incipiente proceso de retención de vientres, impulsado por los valores actuales. “Es probable que este año se vea una menor faena de hembras y que estemos en las puertas de una fase de retención”, explicó, lo que podría ser el primer paso hacia la recuperación del stock bovino.
De concretarse ese proceso, la recomposición del rodeo demandaría tiempo. Riffel estimó que alcanzar nuevamente niveles de 53 o 54 millones de cabezas podría llevar entre cuatro y cinco años, en línea con lo que ocurre en otros países productores.
Finalmente, destacó un cambio positivo en la producción: el aumento del peso de faena. “Hoy vale lo mismo un novillo de 450 que uno de 520 kilos, entonces poner más kilos mejora mucho la ecuación”, afirmó, consolidando una tendencia hacia sistemas más eficientes y orientados a la producción de carne pesada.
La entrevista completa en Canal Rural:
