Ganadería con precios récord: Federico Santángelo explicó por qué la “escasez” sostiene al ternero y al gordo

El consultor ganadero de Agroideas, Federico Santángelo, sostuvo que la falta de oferta para faena en Argentina y en el mundo empuja con fuerza los valores del novillo y la invernada. Además, aseguró que el “techo” dependerá de cuándo reaparezca más hacienda y marcó que la clave estructural sigue siendo mejorar preñez y destete.

23/02/2026 | 11:59

El consultor ganadero Federico Santángelo (Agroideas) explicó que la escasez se convirtió en la palabra que define el negocio: con menos oferta de animales para faena, el precio del novillo, el gordo y el ternero de invernada se mostró muy firme. En diálogo con Canal Rural, remarcó la caída de la faena y describió un escenario donde se justifica poner más kilos por la combinación de ternero caro, maíz barato y un novillo pesado que se pagó a la par (o mejor) que el liviano, mientras el desafío de fondo sigue siendo levantar preñez y destete para producir más terneros y, con eso, más carne.

Federico Santángelo recordó que, a comienzos de noviembre, anticipó un “verano caliente” para los precios ganaderos y afirmó que el mercado terminó confirmando ese diagnóstico. “Estaba todo indicando que se iba a venir un verano caliente con subas de precios”, señaló, al tiempo que sintetizó el motor principal del negocio en una sola idea: “Escasez”.

Según detalló, esa escasez se vio en la faena, que “cayó sistemáticamente” frente a los mismos meses del año anterior. “Desde agosto del año pasado viene cayendo… entre un 8 y un 10%”, describió, y puso como ejemplo el dato de enero: “1.015.000 cabezas”, con una merma que, de acuerdo a su lectura, impactó sobre todo en categorías vinculadas al consumo.

Consultado por el “techo” del mercado, Santángelo lo vinculó a una variable concreta: la oferta. “Ese techo va a venir fundamentalmente cuando se incremente un poco la oferta para faena”, explicó. En paralelo, planteó que la dinámica actual incentivó a producir animales más pesados: “Es casi obligatorio meterle más kilos al animal”, por la necesidad de “diluir” el costo de un ternero caro con más kilos producidos y por un maíz que se mantuvo barato.

En ese marco, sostuvo que el liviano se volvió “la figurita difícil” y proyectó pesos más altos para el novillito: “Por ahí ya nos vamos hasta 440”, dijo, anticipando que la escasez del consumo liviano se mantuvo como rasgo del momento.

De cara al mediano plazo, el consultor remarcó que el cuello de botella estructural siguió siendo el mismo: más terneros. “Hay que producir mejor, levantar el índice de destete. Esa es la clave nacional”, afirmó. Y agregó una frase que resumió su visión: “Si no hay ternero, no hay carne”. Para Santángelo, el margen de mejora existe con manejo, sanidad y alimentación, y ejemplificó con crudeza el costo/beneficio de la prevención sanitaria: “Una vacuna no vale ni 50 pesos… y se te muere un animal de 1 millón”.

En el cierre, volvió a dejar una definición contundente sobre el ciclo 2026: Firmeza, firmeza, firmeza todo el año; y aseguró que “el precio no va a caer”.