Infraestructura rural y ganadería pesada: la mirada de Antonio Riccillo desde el corazón productivo bonaerense

El referente de Transcom SA analizó en Canal Rural el déficit de infraestructura en el interior, el rol del sector privado y el nuevo escenario ganadero marcado por animales más pesados, eficiencia productiva y fuerte demanda internacional.

29/12/2025 | 11:38

Antonio Riccillo, referente de Transcom SA, expuso en Canal Rural una visión integral sobre la realidad productiva del interior bonaerense, combinando infraestructura rural, vínculo público-privado y un análisis profundo del presente y futuro de la ganadería argentina. Desde el paraje El Mangrullo, entre General Alvear y Saladillo, describió un polo productivo que integró ganadería bovina, producción porcina y avícola, con fuerte inversión privada en caminos, energía, conectividad y bienestar animal.

Riccillo sostuvo que el déficit de infraestructura rural continua siendo una deuda estructural. “Hay planes para comprar autos o electrodomésticos, pero no para llevar electricidad. Todavía hoy, en 2025, hay gente que se muere sin conocer la luz en zonas rurales no tan alejadas de las ciudades”, afirmó. En ese sentido, destacó que gran parte de las mejoras en caminos, internet, señal de celular y electricidad se lograron tras años de esfuerzo conjunto, con apoyo puntual del Estado, pero con mantenimiento mayormente a cargo de los productores.

El empresario remarcó que el sector productivo aportó recursos significativos a los municipios, a través de más de 60.000 guías vacunas y más de 100.000 guías porcinas por año, además de la actividad avícola, aunque advirtió que “no vuelve todo eso” en obras y servicios.

“Somos pocos votos en el área rural, esa es una realidad”, señaló.

En el plano ganadero, Riccillo describió un escenario que calificó como “sin precedentes”, impulsado por precios firmes, demanda sostenida y ventajas competitivas de la Argentina. “Tenemos calidad de carne, estatus sanitario y condiciones para ser un gran jugador mundial”, afirmó. En ese contexto, explicó que el feedlot cumplió un rol clave para ganar kilos con eficiencia y velocidad, y anticipó un cambio estructural hacia animales más pesados.

Según detalló, Transcom avanza hacia un esquema donde el 70% de los animales terminados apuntaron a pesos de exportación. “Hoy nadie quiere faenar un animal liviano porque no lo amortizás. Va a valer más el animal pesado y eso se va a dar naturalmente por una cuestión de negocio”, explicó, en referencia a la eliminación de restricciones de peso mínimo para faena.

Riccillo también profundizó sobre la recría, que describió como una etapa central del nuevo modelo. Indicó que el esquema predominante se basa en pasturas, verdeos y suplementación estratégica, con el objetivo de desarrollar estructura ósea antes del encierre. “Necesitamos forraje de resguardo y ciclos más largos, con mucha recría y una salida más escalonada de la hacienda”, sostuvo.

En cuanto a la eficiencia productiva, destacó el impacto del feedlot techado en el bienestar animal. A partir de mediciones con termografía, aseguró que se detectaron diferencias de hasta 17 grados en el lomo del animal respecto a corrales a la intemperie. “Bajo techo el animal come parejo, no sufre estrés térmico y mejora notablemente la conversión”, afirmó.

Finalmente, al referirse a la producción porcina y avícola, Riccillo señaló que ambas actividades crecieron de manera sostenida, aunque con precios rezagados respecto de la carne vacuna. “El cerdo vale cerca del 43% de lo que vale el vacuno. Una cosa es la producción y otra el negocio”, explicó, y concluyó que un escenario de estabilidad macroeconómica resultó clave para consolidar inversiones de largo plazo en todas las cadenas.

La entrevista completa en MercadoVisión: