Ponti advierte: crecer en kilos es la clave para capturar márgenes extraordinarios
El analista ganadero destaca que la rentabilidad hoy no pasa por comprar más tierra, sino por intensificar la producción y aprovechar costos competitivos frente al valor de la carne.
11/05/2026 | 10:14En un escenario donde los precios de la hacienda se mantienen firmes, el desafío para el productor argentino ha pasado de la supervivencia financiera a la optimización técnica. Diego Ponti, analista de la consultora AZ Group, señaló en Canal Rural que existe un abismo entre los buenos precios de mercado y los resultados económicos reales de cada empresa. Para cerrar esa brecha, el especialista propone un cambio de enfoque: priorizar el crecimiento vertical e intensivo por sobre la expansión horizontal de hectáreas o vientres.
Para Ponti, inmovilizar capital en la compra de vientres —que han tocado valores de hasta 2.000 dólares— puede ralentizar el retorno de la inversión. En cambio, el negocio actual premia a quien logra producir más kilos sobre la misma estructura. “Toda plata que hoy vos ponés para producir más kilos dentro de tus mismos recursos es lo que te permite tener una rentabilidad extraordinaria”, afirmó el analista, destacando que insumos como el maíz, el pasto e incluso la urea siguen siendo baratos en relación con lo que vale un kilo de novillo.
El salto hacia la retención y el peso pesado
Las estadísticas comienzan a reflejar este cambio de mentalidad en el campo. Según Ponti, la faena del primer cuatrimestre cayó un 10%, mientras que el peso medio de los animales aumentó unos 6 kilos respecto al año anterior. Este fenómeno responde a una fase de retención de hembras —con un 22% menos de terneras saliendo de los campos de cría— y a la decisión de alargar las recrías para licuar costos fijos.
“Estamos en un proceso de retención ya no tan incipiente… el negocio en sí mismo te empuja a sumar más kilos de carne”, sentenció Ponti. El consultor explicó que con un costo de producción en corral en torno a los $3.000 y un novillo que roza los $4.800, la eficiencia se traduce hoy en llevar los animales por encima de los 500 kilos, algo que antes parecía «ciencia ficción» para el mercado interno.
Desafíos macro y reglas de juego
A pesar del optimismo por los fundamentos alcistas a nivel mundial, el financiamiento de largo plazo sigue siendo el «talón de Aquiles» para el crecimiento estructural de la cría. Ante la falta de crédito elástico, las empresas se están volcando al autofinanciamiento, lo que las vuelve más exigentes en términos de resultados y previsibilidad.
Ponti concluyó que, más allá de la ayuda estatal, lo que el sector necesita es estabilidad en las normas: “Lo mejor que le puede pasar a la ganadería es que le garanticen que estas son las reglas de juego; si son estas, vos vas a acomodar tu partido”. Con una demanda internacional firme y una oferta limitada, la ganadería argentina tiene por delante años de precios sostenidos, siempre y cuando la incertidumbre política local no actúe como un freno de mano.
