Precios récord y nuevo escenario global: por qué la ganadería arranca en pole position

Federico Santángelo analizó el cierre de 2025 y explicó por qué la ganadería argentina inició 2026 con una base de precios excepcional, escasez global de carne y un nuevo contexto internacional marcado por la demanda de Estados Unidos y las salvaguardias aplicadas por China.

05/01/2026 | 11:04

El analista y asesor ganadero de Agroideas, Federico Santángelo, sostuvo que 2025 cerró como uno de los mejores años productivos y comerciales para la ganadería argentina, con precios que se ubicaron muy por encima de los promedios históricos y un escenario global que jugó a favor del negocio. Fue un año extraordinario desde lo productivo y desde lo comercial. Salvo las zonas afectadas por inundaciones, el clima acompañó y los precios estuvieron muy por encima de los valores de los últimos años”, explicó.

Según Santángelo, uno de los cambios más relevantes fue la libertad para operar en el comercio exterior. “Pudimos trabajar sin esa sensación permanente de que te cerraban las exportaciones o que el productor era el enemigo cuando subía el precio. Eso permitió que el año terminara a toda orquesta”, afirmó. En ese contexto, destacó que “con unos precios que realmente impactaron y que nos dan una perspectiva para este año, estás largando prácticamente en pole position”.

El analista señaló que la mejora respondió a varios factores combinados. Por un lado, una demanda internacional que superó a la oferta, impulsada por la fuerte caída de existencias en Estados Unidos. “Estados Unidos estuvo importando entre un millón y un millón y medio de toneladas y va camino a importar más de 2,2 millones. Eso traccionó precios a nivel mundial”, detalló. A nivel local, indicó que el ordenamiento cambiario favoreció el desempeño exportador en la segunda mitad del año y permitió que el novillo pesado igualara e incluso superara al liviano, un fenómeno poco habitual.

Santángelo también advirtió que la menor faena comenzó a marcar el rumbo del nuevo ciclo. Estimó que 2025 cerró con unas 13,5 millones de cabezas faenadas, por debajo de los registros de 2023 y 2024. “Eso anticipó un proceso de retención que todavía no se terminó de ver, pero que va a ser clave en 2026”, afirmó. En ese sentido, alertó sobre la evolución del stock: “Si realmente estamos por debajo de los 50 millones de cabezas, es un dato preocupante y va a limitar la oferta para faena”.

En el plano internacional, el analista puso el foco en las medidas proteccionistas anunciadas por China. Explicó que el gigante asiático aplicó salvaguardias que limitaron el crecimiento de las importaciones, aunque sin afectar de manera directa el volumen argentino. A la Argentina le asignaron unas 511.000 toneladas, un número muy similar a lo que viene exportando. China no recortó nuestro volumen, sino que frenó el crecimiento, precisó. En contraste, remarcó que Brasil y Australia sí sufrieron ajustes en sus envíos.

No obstante, Santángelo advirtió que el nuevo escenario obligó a diversificar mercados. “No sé si vamos a tener carne suficiente, y eso va a obligar a los frigoríficos a buscar más destinos. Brasil tiene más de 100 mercados abiertos y exporta a casi todos; nosotros estamos en unos 37. Ahí hay un camino enorme por recorrer”, señaló.

De cara a 2026, el analista se mostró optimista pero cauteloso. Subrayó que los precios del ternero, del gordo y del consumo liviano cerraron el año entre un 8% y un 12% por encima de los promedios históricos en valores constantes. “Estamos largando con una plataforma de precios muy alta, de las mejores de los últimos 15 años, lo que permite planificar e invertir”, afirmó. En ese marco, destacó la importancia de retener, recriar y sumar kilos, mejorar los índices de preñez y transformar el maíz en carne. “Las condiciones están dadas. Afuera nos piden carne y adentro el negocio mostró señales claras. Ahora el desafío es aumentar la productividad”, concluyó.

La entrevista completa en MercadoVisión: