Carne en alerta: se frenó el consumo y la cadena enfrenta un momento crítico
Fernando Sáenz Valiente analizó el negocio ganadero tras el remate Hereford y advirtió sobre dificultades en carnicerías, industria y matarifes.
18/03/2026 | 10:11Luego del remate de la raza Hereford realizado en el MAG, Fernando Sáenz Valiente, de la firma Sáenz Valiente Bullrich y Cía, trazó un diagnóstico claro sobre la coyuntura ganadera: precios firmes pero con señales de agotamiento en el consumo interno y tensiones crecientes en toda la cadena.
El evento mostró una oferta acotada, condicionada por las lluvias, aunque con lotes de muy buena calidad. Se destacaron novillitos bien terminados y genética tradicional, con valores que marcaron máximos en varias categorías. “Tuvimos muy buen novillito, estoy muy contento con los precios. La calidad que teníamos era muy buena”, señaló el consignatario. También sobresalieron animales pesados que confirmaron el interés por hacienda de calidad, incluso en un contexto más selectivo.
Sin embargo, el foco estuvo en la lectura del mercado. “Creo que hemos llegado a un momento donde la venta de carne se frenó bastante. Todas las cadenas de carnicerías están en un momento difícil”, afirmó. En ese sentido, explicó que el consumo liviano quedó tensionado por la pérdida de poder adquisitivo: “La carne les quedó muy cara para los barrios y el poder adquisitivo de la gente no acompaña la suba”.
A esto se sumó un descalce en la exportación. Según Saenz Valiente, la industria enfrenta contratos cerrados con valores más bajos y un tipo de cambio menos favorable: “Los contratos se hicieron con un novillo de mil pesos menos y con un dólar más caro del que tenemos hoy. Así que la ecuación no está dando”.
El impacto se extendió a toda la cadena comercial. “Estamos pasando por un momento bastante difícil para la industria y para el matarife”, sostuvo, y remarcó las complicaciones financieras en el circuito: “La cobranza hay que seguirla muy de cerca, no es fácil juntar la plata”.
En paralelo, describió un mercado con precios que se sostienen pero sin la dinámica habitual. “Hoy estás viendo a quién le podés sacar 20 o 50 pesos más para llegar al máximo. No hay una demanda que empuje fuerte”, explicó.
En contraste, la demanda internacional continuó firme, aunque no logró compensar los desequilibrios internos. Además, señaló distorsiones entre categorías, como la diferencia entre el valor del novillo y la vaca, lo que reflejó un reacomodamiento en curso dentro del negocio ganadero.
El análisis de Fernando Sáenz Valiente:
