Ganados y carnes: Diego Ponti anticipó menos oferta en 2026 y un mercado sostenido por la demanda global

En Canal Rural, el analista del sector explicó que el consumo interno sigue firme pese a la fuerte suba de precios y que la menor faena proyectada para el próximo año se combinará con una demanda internacional muy activa, que continuará presionando sobre los valores de la carne vacuna.

29/12/2025 | 10:09

En el último tramo del año, el negocio de ganados y carnes mostró firmeza en el mostrador y en la exportación, con el consumo interno sosteniendo valores que ya venían ajustados. En Canal Rural, el analista Diego Ponti explicó que diciembre se comportó como un mes estacionalmente fuerte, pero con un interrogante clásico: “Todos los años se plantea ese desafío: cuánto más se puede estirar” el bolsillo.

Ponti describió una dinámica de precios que marcó el año: “Interanualmente el precio de la hacienda subió un 80%, la carne en torno a 65%”, mientras los salarios se ubicaron por debajo de ese ritmo. Aun así, remarcó que el consumidor siguió priorizando la carne vacuna: “Queda un remanente de fuerza del consumo interno que sigue eligiendo y prefiriendo sobre todo a la carne vacuna”.

En esa misma línea, indicó que el consumo per cápita anual se movió en una banda acotada y resistente a las subas: “Este año estuvo en torno entre 47 y 49 kg… es bastante inelástico”. Con esa base, planteó un escenario donde el mercado local convalidó precios más altos: “El consumidor local estuvo dispuesto a convalidar precios internacionales”.

Al mirar hacia 2026, Ponti sostuvo que se esperaba una menor oferta por un proceso de retención y menos faena. “Seguramente haya menos carne disponible para el consumo interno porque va a haber menos producción de carne”, afirmó, aunque aclaró que el mayor peso de los animales amortiguó parte del impacto: los animales llegaron “más pesados”, algo que ya se observó en el año.

También puso el foco en las condiciones para producir más kilos: con relaciones de compra-venta favorables, el salto productivo exigió inversión y capital inmovilizado, especialmente en recría y pasturas. En ese sentido, alertó por el encarecimiento de los costos de implantación: mencionó inversiones superiores a los u$s 2.000 por hectárea para sistemas con alta carga, por encima de valores habituales de años previos.

En el frente externo, Ponti fue contundente: “La demanda internacional está hiper firme”. Lo atribuyó a factores estructurales y de ciclo, con Estados Unidos necesitando importar por caída de stock, y con proyecciones internacionales que apuntaron a una menor oferta global. Además, describió un “revival” de la imagen de la carne vacuna, con más tracción desde consumidores que priorizaron proteínas de origen animal.

Aun con incertidumbres puntuales —como el rumbo de China en materia de salvaguardas—, consideró que la importación china siguió siendo relevante: “Ellos necesitan carne vacuna, no pueden evitar la importación de carne vacuna”.

La industria, bajo presión de márgenes

Ponti también advirtió que el escenario no resultó homogéneo para toda la cadena. Mientras la hacienda alcanzó valores récord, el negocio industrial enfrentó un límite en los precios de venta al exterior y una estructura de costos en alza. Lo sintetizó así: “El mundo no dice ‘te subió el novillo, listo, te pago más’”. Y aportó un dato clave del trimestre: “Desde octubre, el precio del novillo subió un 27%”, en un contexto donde los valores de exportación no acompañaron en la misma proporción, lo que comprimió márgenes y complicó a plantas con menor integración comercial.

En conclusión, Ponti delineó un 2026 con una tensión central: menor oferta y demanda externa firme, con un consumo interno resistente, pero con desafíos financieros e inversiones necesarias para capturar el nuevo ciclo de precios.

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