Paraguay acelera su modernización cárnica y ya compara su salto exportador con la centenaria tradición frigorífica argentina

Con industrias más nuevas —de apenas 25 años frente al siglo de historia de los frigoríficos argentinos— Paraguay consolidó en 2025 un crecimiento récord en producción y exportaciones de carne. Su avance en trazabilidad electrónica, la vacunación contra la aftosa y la apertura de mercados lo posicionaron como un proveedor confiable en el escenario global

27/11/2025 | 10:46

La Cámara Paraguaya de la Carne, integrada por nueve empresas de los sectores bovino, porcino y aviar, vive un año “récord en exportaciones”, según definió Daniel Burt en diálogo con Canal Rural. “Tuvimos buenas lluvias después de tres años de sequía, abrimos mercados nuevos como nunca en nuestra historia y crecimos con una demanda internacional muy fuerte, especialmente desde Estados Unidos”, afirmó.

Burt explicó que Paraguay proyectó cerrar 2025 con un 15% más de ventas, tanto en volumen como en ingresos, lo que empujó a todo el sistema a invertir en eficiencia y recuperación del rodeo, que se redujo a 13,5 millones de cabezas por los efectos de la sequía.

“Ojalá podamos aprovechar esta ola de precios y demanda internacional”, señaló.

Por otro lado, Burt marcó una distinción clave: “Paraguay tiene una industria frigorífica relativamente nueva. Mientras Argentina está en esto hace 100 años, nosotros hace 25”. Según describió, en los últimos dos años se construyeron dos plantas nuevas y el sector privado “apuesta fuerte a una industria moderna, eficiente y cada vez más reconocida por su calidad”.

El directivo sostuvo que la carne paraguaya ganó reputación en mercados exigentes: “Chile, Israel, Estados Unidos… en todos hemos sido proveedores predecibles y confiables”.

Diversificación y mercados estratégicos

El 85% de las exportaciones se concentró en seis o siete destinos, incluyendo Taiwán y Brasil, además de Canadá y algunos mercados de nicho europeos. La relación privilegiada con Taiwán, explicó Burt, ofrece ventajas arancelarias y previsibilidad, aunque implica no ingresar a China.

En porcinos y aves, el crecimiento fue aún más acelerado: “Se presentan como proteínas del futuro para Paraguay”, sostuvo.

El país avanzó también en un proceso de terminación a corral, con animales que alcanzaron los 400 kilos de peso. “Necesitamos incentivar la producción de animales castrados y de mayor calidad, aunque los mercados todavía no siempre pagan ese diferencial”, señaló.

Además, implementó un sistema de tipificación nacional, que clasifica la carne según calidad y porcentaje premium, lo que “ordenó la discusión comercial y fortaleció la cadena”.

Trazabilidad electrónica y vacunación contra la aftosa

Burt confirmó que Paraguay implementó una tarjeta sanitaria electrónica a partir de la ley de trazabilidad aprobada hace tres años. “Aprovechamos la etapa de vacunación para colocar los identificadores individuales. Esto manda señales claras al mercado internacional”, remarcó.

Además, sobre la discusión por la vacunación contra la aftosa, explicó: “La tendencia mundial es hacia un estatus libre de aftosa sin vacunación. Paraguay está capacitado para alcanzarlo, pero faltan definiciones políticas y medidas de contingencia”.

También destacó que Bolivia y Brasil ya avanzaron en esa dirección y que el costo aproximado de la vacuna ronda un dólar por dosis.

Pese a sus límites geográficos, la industria cárnica se transformó en el segundo rubro más importante de la economía paraguaya: “Lo que ha avanzado Paraguay en los últimos 20 años es impresionante y transformador”, resumió Burt.

La entrevista completa en MercadoVisión: