El precio del novillo perdió terreno frente a la inflación
Con costos crecientes, las cotizaciones ganaderas necesitan actualizarse
03/07/2018 | 6:00Las últimas semanas pusieron nuevamente al sector agropecuario ante la opinión publica. Los rumores de regreso de las retenciones a las exportaciones y del aumento de precios en bienes de consumo interno fueron eje de acalorados debates.
La carne, históricamente, ha sido blanco de los gobiernos de turno. En numerosas ocasiones apareció en las tapas de los principales diarios. Es sabido que en la Argentina es un producto que reúne componentes culturales, económicos y políticos.
El consumidor argentino elige la carne vacuna por encima de cualquier otra opción de mercado. Hace todo lo posible antes de trasladar su consumo hacia el cerdo o el pollo.
A su vez, es un bien atado al salario y al bolsillo de la gente, que tiene una ponderación importante en la canasta familiar. Por lo tanto, subas en la carne se trasladan a inflación y consecuente pérdida de poder adquisitivo de la población.
En una macroeconomía teñida por un largo proceso inflacionario, la carne debería ser noticia cuando no sube de precio; sin embargo, ocurre todo lo contrario: se hace famosa por hacer lo mismo que ocurre con los demás bienes y servicios de la economía, es decir subir de precio.
Precio del novillo vs inflación
Para hablar con números, se estudió la evolución de precios del novillo vs la inflación. Para ello se comparó el precio corriente del novillo desde enero de 2013 con el mismo animal, pero actualizado por la inflación correspondiente a cada mes.
Los resultados indican que, en la actualidad, el ingreso generado por la venta del novillo perdió un 12% en términos reales (vs la inflación). El kilogramo de novillo en pie promedió los $34,39 en mayo, mientras que el novillo “fiel” a la inflación alcanzaría los $38,94 (ver gráfico). El precio de la hacienda sufrió un retraso especialmente desde la segunda mitad del año pasado.
Precios del novillo corriente y constante

Por otra parte, en el otro extremo de la cadena, se analizó el precio final al consumidor. Se observó que la carne en el mostrador registró una suba del 19,16% en los últimos 12 meses, mientras que la inflación se ubicó muy próxima al 25%.
Con costos crecientes, los precios de la ganadería necesitan actualizarse; en caso contrario surgirán expectativas negativas que atentarán contra la sostenibilidad de los negocios.
Fuente: Globaltecnos SAhttp://www.globaltecnos.com.ar
