Nadie arriesga cuál será el área final sembrada con maíz en Estados Unidos

Se interrumpió la suba de cotizaciones en Chicago

06/06/2019 | 9:35

El avance de la siembra de maíz y soja en el corn belt estimado por el USDA fue menor al esperado, pero no fue suficiente para continuar el entusiasmo en las compras. Sucede que los pronósticos estiman un clima más seco, pero no por mucho tiempo. Los mayores retrasos se observan en Wisconsin, Illinois, Indiana, Ohio y Missouri, por lo que el mercado seguirá muy de cerca lo que suceda en estos estados.

En Estados Unidos, el 80% del Midwest contrata seguros para cubrir el resultado de su actividad agrícola en caso de siniestro por precio o por rendimiento.

Para su cálculo, se utiliza el promedio del precio de diciembre para maíz y noviembre para la soja durante el mes de febrero del año en cuestión y se lo multiplica por el rendimiento histórico APH por condado o establecimiento agrícola. Luego se lo multiplica por un coeficiente que depende de la prima que desea pagar por el seguro y con todo esto se establece la “suma asegurada”. Esta suma asegurada se pagará al farmer perjudicado en caso de que se lleve a cabo el cultivo y el resultado sea menor a la “suma asegurada”.

No obstante, para poder acceder a este seguro existen cláusulas. Una de ellas es la que limita la fecha de siembra por condado, ya que luego de la fecha determinada el riesgo a la exposición ante un siniestro se hace más importante y, justamente, ese no es el negocio de la aseguradora. En el caso del maíz, la fecha límite para poder acceder al seguro fue el 5 de junio y al viernes 31 de mayo quedaban por sembrar unos 12 millones de hectáreas de maíz en Estados Unidos. Entonces, la pregunta para hacer es: ¿cuántas hectáreas se van a sembrar a pesar de ya no contar con el seguro y con probabilidades de que los rendimientos caigan por debajo de los promedios históricos en la medida que la fecha de siembra se aleja de la óptima? ¿Cuánta área podría declararse en Prevent Planting (no sembrarse con maíz en este caso) sabiendo que solo se obtiene 55% de la suma asegurada  y que ese valor no compensa lo ya invertido en fertilizantes y arrendamientos?

La retórica del comercio fue que el precio iba a subir y así motivar a los productores a sembrar. Entonces, los agricultores siembran a pesar de estar fuera de fecha pensando que el precio los va a salvar, pero en los últimos días se frenó. Entonces, volvemos a preguntar: ¿cuál será el área de siembra final? Como respuesta se escuchan todo tiempo de escenarios y queda la sensación de que no se tendrá una idea nítida sobre el mercado hasta pasado agosto, sobre todo porque las condiciones de lo implantado no son muy buenas.

En soja, si bien se cuenta con más tiempo que con el maíz para sembrar, algunos están cada vez más preocupados de que se alcance el número original de hectáreas. La “ventana” se está cerrando y eso está poniendo un poco nervioso al mercado.

El trigo siguió de cerca el movimiento del maíz, pero al final la calidad será su mayor problema, ya que se sabe que el mundo tiene una gran oferta en este momento.

Se enfrenta un mercado confuso pero interesante; no hay que perderse ni un minuto de esta historia.

 

Fuente: Celina Mesquida.  RJO’Brien. Agroeducación