Una buena para la Argentina: el costo del flete marítimo está en niveles muy bajos
Representa solo el cinco por ciento del precio de exportación de la harina de soja
05/07/2018 | 2:00
El flete marítimo para llevar granos y subproductos a Europa se encuentra en uno de los niveles más bajos de los últimos 25 años. Representa el 5% del precio de exportación de la harina de soja, cuando en 2007 era de casi el 21%. En términos reales, los fletes marítimos graneleros de la Argentina a Europa apenas crecieron un 10% en casi 20 años. Esto es favorable para nuestro país.
Fletes para harina de soja
Hay que destacar que la harina de soja se trata del producto más importante que tiene la balanza comercial argentina por las divisas que genera. Si se considera la clasificación de las exportaciones por producto, la “Harina de soja de alta proteína” fue el rubro principal en materia de ventas al exterior en 2017, con 9079 millones de dólares.
Es un tema importante por considerar porque la Argentina se encuentra en una localización geográfica desfavorable respecto de la que tienen otros países productores como Estados Unidos y Brasil en sus ventas a Europa y al Asia Pacífico. El flete marítimo es una cuestión relevante porque impacta sobre el precio final que reciben los productores agrícolas argentinos.
Cuando se evalúa el peso del flete marítimo respecto del precio de exportación de la harina de soja (CIF), este indicador –para la Argentina- se encuentra en uno de los niveles más bajos de los últimos 25 años (Ver Cuadro).

Actualmente, el flete representa el 5% del precio de exportación de la harina de soja nacional, cuando en 1995 ese valor era del 10%. En ese año, el precio de la harina de soja era de 197U$S/t, en tanto que en la actualidad asciende a aproximadamente 470U$S/t. El precio del producto creció más que los fletes.
El año en el cual el peso del flete marítimo sobre el valor del producto transportado fue más elevado resultó ser 2007, con casi un 21%. Entre ese año y 2008, los costos de transporte marítimo registraron una fuerte suba, antes de la crisis financiera internacional por los denominados créditos subprime.
En los años previos a la crisis, la economía mundial crecía con gran aceleración. La gran demanda de buques graneleros y la falta de capacidad de bodega llevaron a los fletes marítimos a valores exorbitantes. Transportar una tonelada de harina de soja a Rotterdam desde la Argentina llego a costar –en promedio- 76 dólares por tonelada, equivalente a multiplicar por 5 lo que costaba en el año 1994.
Luego de la crisis financiera internacional se empezó a registrar una paulatina caída del costo del flete a Europa hasta llegar al año 2016 con un bajísimo costo promedio de 13 dólares por tonelada. Esto obedeció –entre otras causas- a la caída en la tasa de crecimiento del PBI de los países desarrollados a partir de 2008, a la desaceleración en el crecimiento de la economía china, a la mayor oferta de bodegas y a la caída en los precios del petróleo. En ese año 2016 se registró el menor valor del indicador “Flete/precio de exportación de la harina” para la Argentina con un 3,6%. Nunca el peso del flete había sido tan bajo como en 2016. Igualmente, el 5% actual es un registro muy favorable para las exportaciones argentinas y su competitividad.
Cabe agregar que el registro promedio del año 2017 de dicho flete (Argentina-Rotterdam) según información del Ministerio de Agroindustria de la Nación, fue de 17U$S/t, en tanto que en junio 2018 ascendió a 23U$S/t. Son valores muy razonables para nuestro país.
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario
