Los alimentos aumentaron menos que el dólar

Factores estructurales y coyunturales operaron como barrera de contención de los precios

13/08/2018 | 6:00

En el primer trimestre del año, los alimentos subieron al 2,2% mensual promedio. En el segundo semestre treparon al 3,2% mensual, revelando un impacto parcial de la depreciación del peso sobre este tipo de productos.

Al analizar dos grupos importantes de alimentos que se evalúan en este informe, no se encontró aceleración de precios en carnes, donde el costo de una canasta de referencia se mantuvo a una tasa del 2,6% mensual en ambos trimestres, pero sí en lácteos, donde los precios, de crecer al 0,6% mensual, pasaron a hacerlo al 2,3%. De todos modos, en lácteos la inflación del semestre ha sido sólo del 9% sobre una canasta de productos.

Varios factores estarían influyendo para que en estos dos grupos de productos el traslado de la depreciación del peso a precios sea todavía relativamente bajo. Entre ellos, puede mencionarse: a) una reducida incidencia de la demanda externa; b) el colchón que significan los costos no dolarizados; c) un notable desempeño productivo de la oferta; d) ciclo económico en fase recesiva.

Estos factores operan como barrera de contención de los precios y facilitarán el control de la inflación a corto plazo.

 

Producto por producto

A continuación se analiza lo que viene sucediendo con dos grupos de productos muy sensibles en la canasta de las familias, carnes y lácteos.

Carnes

El costo de adquirir una canasta que aproxima el consumo de carnes per cápita promedio (58 kilos de carne bovina, 42 kilos de pollo y 14 kilos de cerdo) subió a un ritmo estable del 2,6% promedio mensual tanto en el primer trimestre como en el segundo.

En los primeros 7 meses del año, el costo de adquirir esta canasta de consumo representativo subió un 19%, una variación que se encuentra levemente por debajo de la inflación medida por el Indec para el mismo período. Considerando que en estos meses el dólar subió un 57%, solo un tercio de la depreciación del peso ha pasado a precios de carnes, al menos hasta el mes de julio.

Hay matices en las dinámicas que muestran los precios de las tres carnes que integran la canasta. Los cortes de carne bovina y el pollo han subido un 22% en lo que va del año, mientras que la carne de cerdo se ha quedado muy atrás, con un ajuste de precios al mostrador de sólo el 6%.

 

Lácteos 

Si se considera una canasta representativa de productos, la aceleración de precios entre trimestres fue clara: del 0,6% mensual promedio en el primero se pasó al 2,3% en el segundo. Además, junio mostró la tasa más alta del año (+3%).

De todos modos, debe destacarse que los lácteos están lejos de liderar el ranking de inflación, con una variación de precios acumulada de entre 5% y 12% según productos en los primeros seis meses del año. Sólo la manteca se despega del resto y acompaña a la inflación general del período con una variación del 16%.

Al mes de junio, la tasa de depreciación del peso llevaba un acumulado del 50% desde el arranque de año, una variación que pasó casi inadvertida para los productos lácteos (+9% para la canasta de productos).

 

Conclusiones

El traslado a precios de la depreciación del peso enfrenta limitantes en ambos mercados.

Los últimos datos que se disponen (junio para lácteos y julio para carnes) muestran claramente que los precios han respondido relativamente poco al nuevo escenario cambiario.

Si bien la respuesta a un dólar más alto puede demorarse y extenderse durante varios meses, debe marcarse que en el caso particular de los mercados de carnes y lácteos se dificulta un traspaso importante de la depreciación a los precios finales.

Por la combinación de oferta abundante de producto con ciclo de ajuste, algunos integrantes de las cadenas seguramente están teniendo que resignar ingresos. Entre los más afectados estarían los productores primarios no integrados, las industrias focalizadas en el mercado interno y los comercios “mono producto” o especializados.

 

 

Fuente: Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre. Ieeral.