Los trabajadores rurales tienen mejor imagen que los productores
Así lo revela una encuesta realizada por Jorge Giacobbe e Iván Ordóñez
24/11/2018 | 6:00
Jorge Giacobbe (h), analista político y consultor en opinión pública, e Iván Ordóñez, economista especializado en agronegocios, realizaron en conjunto un primer estudio sobre toda la población nacional enfocado a medir la persistencia de los mitos sobre el sector agropecuario que están enraizados en los argentinos. También procuraron entender el entramado y complejo problema que desconecta al principal motor de la economía argentina de la sociedad donde se desarrolla.
Las preguntas que guiaron a Giacobbe y Ordóñez para realizar dicho estudio fueron las siguientes: ¿Cuáles son los mitos y prejuicios que operan en las mentes de los argentinos cuando piensan en los productores agropecuarios? ¿Cómo opera esa maraña de ideas en el mapa mental de los ciudadanos y cómo luego los llevan a tomar decisiones de opinión y de voto? ¿Qué grande es la diferencia respecto de la autopercepción de la gente del campo?
A partir de ese objetivo se analizaron 2500 casos efectivos representativos de toda la población nacional, entre el 4 y 10 de octubre de este año. Los resultados del estudio se presentaron en la III Jornada Anual de Prograno y la Asociación de Semilleros Argentinos, que se realizó en la provincia de Salta.
Imágenes
Los datos recopilados a nivel nacional exponen la diferencia de visión que los productores agrarios poseen de sí mismos respecto de la visión de la población general. El permiso social en estos tiempos es necesario para cualquier actividad, no solo para sentir el apoyo necesario para la valoración individual y las ganas de seguir arriesgando y emprendiendo, sino también para lograr el prestigio que resulte en protección social frente al sistema político.
Frente a otras producciones y actividades de la vida económica y social que resultan «intocables» para la sociedad, y por ende intocables para la política, «el productor agrario aparece como un antihéroe depositario de recelos, envidias, mitos y prejuicios que los deja en una posición claramente vulnerable», expresaron los realizadores del informe. Por esa razón «es fácil, para cualquier político, entonces, meterle la mano en el bolsillo al productor agrario, porque la sociedad está de acuerdo con ello».
El concepto “antihéroe”, se emplea para definir al personaje que, en una historia, exhibe conductas y características que no coinciden con las presentadas por los héroes convencionales.
Además, la comparación entre las imágenes de los trabajadores versus la de los productores del campo, plantea una situación donde uno es bueno y el otro es malo, donde uno es víctima y el otro victimario. Los trabajadores tienen el doble de imagen positiva que los productores, y un cuarto de su imagen negativa.
Definición con una palabra
Además, para este estudio se utilizó una metodología de preguntas abiertas (sin opciones, solo un campo en blanco) denominada «defina con una palabra». Al asociar libremente una palabra con un concepto (aquello que primero le surge en la mente), el encuestado revela en qué lugar de su mapa mental está posicionado. Esto permite construir un test colectivo que ayuda a resolver la pregunta más profunda: ¿cómo perciben los ciudadanos a los actores del campo?
Por ejemplo, analizar el eje «soja vs trigo” aporta más información sobre la mirada dicotómica de los ciudadanos argentinos. La soja está conceptualizada como “negocio, dólares, alimento, exportación y transgénica”. En cambio el trigo es “alimento, pan, necesario, futuro y bueno”. Resulta evidente que el trigo es el bueno de la historia, y que se salva de la furibunda opinión pública nacional. “Pero se debe agradecer esta campaña comunicacional a la iglesia, no a los productores», expresaron los realizadores de la encuesta.
Retratados espontáneamente en una sola palabra por los encuestados, los trabajadores rurales son vistos como “laburantes, explotados, sacrificados y esclavos”. Mientras que los productores resultan “trabajadores, especuladores, oligarcas y explotadores”.
Mensaje
«Si usted es un productor siembra soja, a los ojos de la opinión pública resulta un actor social a quien recelar, relegar y condenar socialmente. Aunque resulte injusto, usted se parece más a un malvado barco ballenero japonés que a un heroico bombero de New York», son parte de las reflexiones que Giacobbe y Ordóñez presentaron el pasado en Salta.
Iván Ordóñez suele comparar la situación de productor de nuestro país con la del agricultor norteamericano, remarcando que éste es, para cualquier estadounidense, un ícono fundacional de la construcción de su país y de la expansión continental. Destaca también que el farmer nunca abandonó la disputa por el poder: todos los presidentes norteamericanos (hasta Obama) han tenido un origen rural (o como Reagan desearon tenerlo), mientras que el Senado está compuesto por miembros que nacieron en comunidades rurales, al igual que el 50% de la oficialidad blanca del ejército.
Para terminar, los especialistas manifestaron: «La salida de este problema es estrategia cultural, comunicacional y política. El campo debe crear muchos más líderes comunicacionales que slogans».
Fuente: Años de Campo. Arturo Navarro.
