En poco tiempo, la guerra comercial cumplirá un año
Mientras tanto, los precios de la soja siguen con pocas expectativas de recuperación porque los stocks son muy elevados
11/03/2019 | 2:00Realmente fue un cisne negro. Más allá de que el gran déficit comercial que tenía Estados Unidos con China era algo que los mercados conocían, lo inesperado fue la forma en que el presidente Trump decidió revertir esa situación.
El precio de la soja sufrió un revés importante por este conflicto. Localmente no se pudo aprovechar la oportunidad por coincidir con una sequía devastadora y con cambios en las reglas de juego en el medio del partido.
Brasil tomó la posta para reemplazar a Estados Unidos como proveedor de soja de China, mientras los precios locales no hicieron más que bajar.
Oferta y demanda mundial
Previo a la guerra comercial, los analistas observaban el balance de oferta y demanda mundial y el de Estados Unidos, como venía el clima en Sudamérica, la posición de los fondos especulativos, los precios del petróleo, el índice dólar, etc. A partir de abril de 2018 no hubo análisis que predijera el nivel de caída que tuvo el mercado y el principal driver por seguir fueron las amenazas que hacía Trump y la respuesta de China a ellas.
Ambos países se mantuvieron firmes. Estados Unidos trató de reemplazar a su principal comprador de soja, pero no pudo lograr mantener el nivel de exportaciones totales generando un enorme incremento de los stocks finales: en 2019 son el doble de la campaña anterior y el triple de los que hubo hace dos campañas.
Por su parte, China tuvo fuertes focos de gripe aviar porcina y perdió más del 15% de su población de cerdos, reduciendo, aún más, su necesidad de importación de soja.
A fines de 2018, el mercado se entusiasmó con la reunión de los dos líderes durante el G20, con la tregua comercial y con la posibilidad de que se extendiera ese plazo de tregua. Sin embargo, al no ver un avance concreto, el precio de la oleaginosa no resistió y perdió terreno, quebrando pisos que había logrado construir desde los mínimos de septiembre de 2018.
Fue visto como positivo que, al finalizar la tregua comercial, USA no aplicó las nuevas tarifas que estaba dispuesto a imponer. Así, se siguen viendo las idas y venidas respecto a cuando se van a volver a reunir, y que definirán en cada reunión.
Finalmente, más allá de estar pendientes de los titulares respecto a reuniones entre Trump y Xi Jinping, el balance de oferta y demanda vuelve a ser un indicador importante. En ese sentido, este parámetro no es muy alentador para los precios. En Estados Unidos hay mucha soja física y en el nivel mundial también pesan los stocks, si bien el incremento no es tan grande como el de Estados Unidos.
Además, la campaña 2018/19 de Sudamérica ya “casi está”. Brasil perdió volumen respecto de las proyecciones iniciales, pero sigue levantando una muy buena cosecha. La Argentina, si todo sigue como hasta ahora, se asegura una buena producción por encima de 53 millones de toneladas, recuperándose del desastre de la campaña 2017/18.
Estados Unidos logró incrementar su molienda, pero la caída en las exportaciones no pudo ser compensada y los stocks no paran de aumentar. Eso está, es grano físico, y se viene la próxima siembra 2019/20.
Exportaciones, industrialización y stocks de soja en Estados Unidos

Localmente hay que sumarle todos nuestros condimentos, en especial en un año donde estamos comercializando la cosecha 2018/19 con un gobierno y la 2019/20 con el mismo o con otro.
Estrategias comerciales
En este contexto, es fundamental hacer uso de todas las herramientas que hay disponibles en los mercados. Hoy los precios que se ofrecen son poco alentadores; en muchos casos no cierran, en otros cierran dejando escaso margen. Pero son los que hay, y en el corto/mediano plazo no hay demasiados elementos que hagan pensar en un cambio abrupto alcista.
No hay que olvidar que, en especial en la soja, los mercados de futuros y opciones locales ofrecen muchas alternativas para poner pisos, (en especial para los que tienen que vender en una fecha determinada) y a su vez mantener la posibilidad de captar subas en caso de que aparezca ese elemento que no hoy no se ve.
Calculadora en mano, analizando todas las alternativas y escenarios, hay que buscar la mejor opción para poder seguir adelante en este contexto de tanta incertidumbre.
Fuente: Paulina Lescano. Agroeducación
