Cómo se pagará la deuda con el FMI

En 2021 vencen 3700 millones de dólares; en 2022, 20.100 millones y en 2023, 22.300 millones

13/05/2019 | 6:00

El FMI vino a auditar las cuentas de la Argentina. Como la macro está bien, seguramente disparará el pago de junio, unos 5500 millones de dólares. De está forma habría desembolsado el 78% del total del préstamo que suma 58.000 millones.

Para la devolución, en 2021 hay que pagar 3700 millones de dólares; en 2022, 20.100 millones y en 2023, 22.300 millones de dólares.

¿Cómo se pagará la cuota de 2021? Si para esa fecha la Argentina tiene un superávit fiscal primario del 3% y un gobierno racional, el mundo le prestará esa cifra para poder devolver el dinero; no haría falta tomar dólares de las reservas: habría que mutar deuda del FMI por deuda de mercado.

Si no se alcanzara el crecimiento del 3%, se podría pedir un crédito de Facilidades Extendidas al FMI.  De esa forma, se refinancia la deuda con el organismo a 10 años a tasas bajas, aunque el Fondo pedirá como mínimo las reformas laboral, previsional, impositiva y del Estado. Estas reformas serían el puntapié inicial de la gran transformación argentina.

Por lo expuesto, la Argentina no irá a la cesación de pagos.

 

Dólar para abajo

Mientras tanto, el Banco Central está vendiendo dólares en el mercado de futuro para estabilizarlo. La tasa comenzó a bajar, y si se potencia la venta de dólares en el mercado de contado, la baja podría ser significativa. El oficialismo está entre disciplinar al mercado o perder la elección.

En las últimas semanas, la estrategia del Banco Central se cumple a pie juntillas. Está congelada la base monetaria, la tasa de interés de las Leliq sigue en el 72,5% anual y la tasa de plazo fijo, entre el 50% y 55% anual según monto y plazo.

Si el Banco Central vende reservas en el mercado de contado y derrumba el precio, provocará una fuerte baja en el mercado de futuro. El dólar futuro es el dólar contado más una tasa de interés. Más cerca de fin de mes puede bajar el contado, lo que  puede hacer trizas el valor del dólar futuro.

Si no pudiera lograr la baja, el mercado se mostrará cada vez más ganador, y será más difícil que el dólar retroceda.

Los que pueden contribuir a la baja son los productores: hay muy poca soja vendida y hacia fines de mayo operan demasiados vencimientos. Esto implicaría que los agricultores deberán vender en ese momento, lo cual operaría como una ayuda al Banco Central.

Las importaciones están muy deprimidas por la falta de inversión y de consumo en el mercado doméstico; a esto hay que sumarle la Tasa de Estadística del 2,5% que encarece a los productos importados.

Mientras tanto, el Gobierno está trabajando para conseguir un crédito internacional de 20.000 millones de dólares, que podría otorgarlo la Reserva Federal. Con ese dinero recompraría bonos, lo que le permitiría bajar el riesgo país y aplanar la tasa de retorno de los bonos de la Tesorería, que está muy alta de corto plazo y más baja a largo plazo. Una caída del riesgo país también contribuiría a bajar la inflación.

 

Conclusiones

– Mutar de dólares a activos financieros o reales es una opción por considerar; los que sigan acopiando dólares perderán poder de compra. Ya pasó con la soja, que perdió valor. Hay que cambiar la forma de comercializar; no se puede seguir haciendo lo mismo que en la década del 80 y vender solo en el disponible.

– Si Cristina Kirchner gana las elecciones, es probable que no declare la cesación de pagos, aunque si puede volver a cerrar la economía y a colocar un cepo.

 

Fuente: Salvador Di Stefano.