Menor oferta ganadera y precios en alza: el mercado de la carne entró en una fase de firmeza inédita

La caída sostenida de la faena, un consumo interno sorprendentemente sólido y un fuerte reacomodamiento del comercio internacional, especialmente con China, configuraron un escenario muy favorable para la ganadería argentina, según el análisis de Ignacio Iriarte.

29/01/2026 | 1:21

El mercado ganadero argentino transitó el inicio del año con señales claras de menor oferta y precios firmes, en un contexto internacional que comenzó a jugar decididamente a favor del país. Así lo analizó Ignacio Iriarte, especialista en mercado ganadero, en su columna en Canal Rural dentro del programa MercadoVisión.

“La oferta ya empezó a caer y lo que estamos viendo es que, por quinto mes consecutivo, la oferta se ubicó entre 6 y 7% por debajo del año previo. Ya es una tendencia”, señaló Ignacio Iriarte. El analista explicó que esta baja no respondió a un fenómeno puntual, sino a una secuencia sostenida que pudo interpretarse como el inicio de un ciclo de menor extracción de hacienda.

De mantenerse esta dinámica, la faena anual podría ubicarse en torno a los 13 millones de cabezas o incluso por debajo. “En ganadería, una caída del 6% durante cinco meses consecutivos es una magnitud extraordinaria, aun sin entrar plenamente en una fase de retención”, advirtió.

A este cuadro se sumó un consumo interno que se mantuvo firme pese al fuerte ajuste de precios reales. “El consumo respondió con una baja moderada, pero sigue siendo sorprendentemente sólido”, afirmó Iriarte. Según datos oficiales, el consumo per cápita total de carnes en Argentina cerró 2025 en 117 kilos. De ese total, 50 kilos correspondieron a carne vacuna, 48 a pollo y 19 a cerdo.

En el plano internacional, el analista destacó una “firmeza extraordinaria” de la demanda externa. Los valores FOB obtenidos por Argentina en mercados como la Unión Europea, Estados Unidos, Israel, Chile y la cuota Hilton se ubicaron incluso por encima de los máximos de 2022. La gran novedad llegó desde China, donde las recientes cuotas a Brasil y Australia generaron un escenario de escasez futura.

“China entró en pánico ante la posibilidad de quedarse sin carne a mitad de año, y eso impulsó una suba de entre 400 y 600 dólares por tonelada en los precios que paga a la Argentina”, explicó Iriarte. Esa mejora ubicó los valores chinos apenas un 5% por debajo del pico histórico considerado irrepetible.

En síntesis, Iriarte concluyó que el mercado mostró un desfasaje creciente entre una oferta que declinó y una demanda que continuó firme. “Falta carne y los precios empezaron a expresarlo. El panorama internacional es volátil, pero hoy es claramente favorable para la Argentina”, resumió.

El análisis de Ignacio Iriarte en MercadoVisión: