Un feedlot que opera al máximo: 90.000 cabezas y 1.600 toneladas diarias de alimento

Alessandro Radici describió en Canal Rural cómo funciona el feedlot Ser Beef de San Luis, que trabaja a capacidad plena y consolida ciclos largos para novillos de más de 500 kilos.

12/02/2026 | 11:38

En diálogo con Canal Rural, Alessandro Radici explicó que el establecimiento trabaja “a capacidad”, con una ocupación plena cercana a las 90.000 cabezas, luego de haber ampliado su infraestructura desde las 60.000 posiciones iniciales.

Desde el punto de vista productivo, la tendencia se inclinó hacia el novillo de exportación. “Ha crecido mucho el peso del novillo. La 481 hace siete u ocho años se hacía con 440 o 450 kilos y hoy ya estamos arriba de los 500 kilos”, señaló. Además, remarcó que aumentó el peso promedio de ingreso: “La mayoría de la invernada que entraba tenia alrededor de 300 kilos y ya vemos hacienda de 350 o 360 kilos, cosa que hacía mucho no se veía”.

Los ciclos variaron según el peso de entrada y el requerimiento del frigorífico. Un animal de 300 kilos demanda más de 150 días para superar los 500 kilos, mientras que uno de 350 kilos se termina en 110 a 130 días, dependiendo del grado de terminación solicitado.

En cuanto a calidad, Radici indicó que la industria comenzó a priorizar la correcta terminación y el espesor de grasa dorsal. “Estamos pasando de un cliente que penaliza mucho la grasa a uno que penaliza el animal falto”, afirmó. Si bien reconoció que mayor cobertura puede resignar rendimiento de despostada, sostuvo que un animal bien recriado logró “un parrillero gordo, pero muy bueno y utilizable”.

La eficiencia de conversión se ajusta de manera previsible frente a animales más pesados. “Nunca podés exigirle a un animal de 500 kilos la misma eficiencia que a uno de 320, pero hoy empeora de forma lineal, sin desbandarse”, explicó. Además, destacó que los animales más recriados presentaron mejor respuesta sanitaria y menor mortandad en ambientes desafiantes.

La escala operativa marcó otro diferencial: el feedlot distribuye entre 1.500 y 1.600 toneladas de alimento por día en dos turnos fijos. El 90% de la dieta se compone de maíz en distintas formas —grano, silo y subproductos como burlanda de etanol y gluten feed— más alfalfa y fibra adicional. “Nuestro negocio no tiene secretos. La clave es la constancia de hacer lo mismo todos los días de la forma más estandarizada posible”, resumió.

Sobre el contexto sectorial, Radici considera que el momento internacional resultó favorable. “La demanda de carne no afloja y la oferta es muy rígida. Tenemos tradición ganadera y mucho grano para transformar en carne”, expresó. También señaló que mercados como el asiático y el estadounidense demandan carne terminada a grano, mientras que incluso segmentos como el kosher aceptaron mayor marmoreo.

Con 90.000 cabezas y foco en eficiencia antes que en expansión, Ser Beef refleja el cambio de tendencia de la ganadería argentina hacia mayores pesos de faena y mayor protagonismo exportador.