Monte Cristo cierra el ciclo de Jornadas de Aapresid
El encuentro analizará la importancia de los cultivos de cobertura y otras temáticas de cara a la nueva campaña. Malezas, fertilización y pulverización, son eje de las temáticas que serán abordadas en la jornada Aapresid. La cita será a partir de las 08.30 horas, en el Establecimiento Caburé, ubicado sobre la ruta Nacional 19, a 10 kilómetros al Oeste de la ciudad de Monte Cristo. El campo se encuentra bajo las normas de Agricultura Certificada (AC) y mostrará en 6 estaciones a campo, un paquete de novedades y experiencias con el objetivo de generar un intercambio entre técnicos, asesores y productores agropecuarios.
23/10/2017 | 2:18CULTIVOS DE COBERTURA.
Una caja de ahorro en fertilidad
La primera estación a campo estará en manos de Carolina Álvarez, Investigadora en Fertilidad de Suelos, Nutrición de Cultivos y Cambio Climático de INTA Manfredi. La especialista abordará todo lo referido a rotación de cultivos y cultivos de cobertura.
“Mi exposición se centrará en el rol de los cultivos de cobertura en las rotaciones dentro de la región centro-norte de Córdoba. Explicaré cómo impactan en los rendimientos de los cultivos de renta, en los nutrientes del suelo y en el manejo del agua”, adelantó Álvarez y detalló que los principales beneficios de los cultivos de cobertura pasan por una mejora en la fertilidad física y química del suelo; así como también, su colaboración en mitigar el cambio climático; ayudar en el secuestro de carbono y generar un beneficio en la retención de nutrientes como el nitrógeno.
“Desde el punto de vista del suelo, los cultivos de cobertura son una inversión a largo plazo. Es generar una caja de ahorro en fertilidad que será devuelta a lo largo del tiempo mediante mejores rendimientos”, adelantó la especialista y agregó que “si el productor no sabe manejar la economía del agua, aspecto elemental en nuestra región, el rendimiento del cultivo posterior al de cobertura puede verse afectado”.
Respecto a la rotación de cultivos, Álvarez considera que hay que insistir con la importancia de la inclusión de gramíneas porque mejora la fertilidad del suelo.
Según su visión, es necesario observar que si el sistema de producción se rige por un esquema de monocultivo de soja, va a ser elemental alternarlo con un cultivo de cobertura; ya que si la estrategia incluye una secuencia de maíz y luego la gramínea de cobertura, los resultados serían mejores.
Esta referente de INTA Manfredi, admitió que en el último tiempo han aumentado considerablemente las consultas de los productores referidas a los cultivos de cobertura. “Poco a poco están estudiando cómo pueden incluirlos dentro de sus esquemas y estrategias de producción”, remarcó.
Diagnóstico del lote: la base para el control de malezas
La estación sobre control de malezas estará a cargo de Luis Lanfranconi, Jefe AER INTA Río Primero y se abocará a estrategias de manejo de malezas en cultivos de verano.
“Lo primero que todo productor debe tener en cuenta a la hora de plantear estrategias de manejo de malezas es realizar un diagnóstico acabado de su lote, debido a que cada uno es una realidad completamente distinta”, consideró el especialista, detallando que “hoy en día, en esa región de Córdoba, ya hay lotes donde puede observarse la presencia de yuyo colorado. También, otros campos en los que aún no empezó a nacer Chloris, pero ocurrirá en 10 días, y algunos con rama negra, producto de las lluvias de primavera”.
Una vez realizado el diagnóstico correspondiente, el experto en la materia sugiere planificar una estrategia de control de acuerdo a la maleza en cuestión: “Debemos pensar una combinación de herbicidas que no tengan el mismo mecanismo de acción de aquellos que se van a utilizar más adelante, de manera de evitar la posibilidad de una generación de resistencias”, anticipó.
A modo de ejemplo, Lanfranconi hablará sobre una estrategia efectiva de control de Yuyo Colorado: “Nosotros hemos tenido muy buenos resultados con un sistema de ‘overlaping’. Se trata de una superposición de aplicaciones de herbicidas mediante un esquema aplicaciones que se inicia 30 días antes de la fecha de siembra y es seguido por los clásicos productos para el control de yuyo colorado, los PPO en mezclas.
“Con esta receta, nos queda una tercera opción disponible para aplicaciones post emergente, de ser necesario”, recomendó agregando que hay que analizar que “si se termina el año y el productor no ganó plata en el lote, pero tampoco perdió y el yuyo colorado no nació, se puede decir que hizo una gran inversión”.
Al cierre, este especialista hará hincapié en lo compleja que es la situación en Córdoba por la alta incidencia de esta maleza en los campos. Según relevamientos del INTA Río Primero, puede observarse yuyo colorado resistente a ALS y a glifosato.
“La causa de esta situación se debe a múltiples factores Uno es la agriculturización, y a esto hay que sumarle la falta de rotación de cultivos y de mecanismos de acción, la economía de escala y la costumbre del productor de poner todo en manos de un solo herbicida”, enfatizó en lo previo.
